martes, 14 de agosto de 2018

(Italia) El viaducto Morandi, un "puente enfermo": en 2016 ya alertaron de sus problemas (+Venezuela)

Estaba a punto de cumplir los 51 años: el viaducto Polcevera, también conocido como Puente Morandi, se ha desmoronado este 14 de agosto, a menos de un mes de que se celebrara el quincuagesimoprimer aniversario de su inauguración. La hipótesis principal del accidente es que haya habido un fallo estructural, si bien todavía es pronto para confirmarlo. El viaducto es uno de los principales puntos de tráfico de la capital de Liguria, y se teme que hayan muerto decenas de personas, ya que un tramo de dos carriles de unos 100 metros del puente se ha desplomado sobre la autopista A10, que transcurre desde la ciudad hasta la frontera con Francia, donde continúa.

El puente se construyó desde 1963 a 1967, cuando fue inaugurado por el entonces presidente de la República, Giuseppe Saragat, un 4 de septiembre. La estructura tenía una longitud de 1.102 metros, con el tablero a una altura de 45 metros. Se trata de un puente atirantado, una estructura similar a los puentes colgantes, en la que el tablero está suspendido sobre uno o varios pilones centrales: en este caso, tenía tres pilares de cemento armado de 90 metros de altura cada uno. El puente es obra del ingeniero y arquitecto Riccardo Morandi, fallecido en 1989 en la capital italiana. Fue uno de sus últimos trabajos y en los que adoptó este nuevo modelo de vigas con tirantes subtendidos sobre dobles soportes inclinados, mismo sistema que se utilizó para construir el puente General Rafael Urdaneta, conocido como 'puente sobre el lago' en Venezuela.

Los dos puentes, ambos levantados en la década de los sesenta, se vieron como una nueva forma estructural y racional que podría implantarse en ingeniería estructural. Sin embargo, el puente italiano ya presentó diferentes aspectos problemáticos. El ingeniero Antonio Brencich, profesor de Construcción en la Universidad de Génova, explicó en una entrevista concedida en 2016 a un portal sobre ingeniería —y republicada después del accidente— algunos de los errores de la estructura, además de los sobrecostes de la construcción del mismo. "Hubo una evaluación errónea de los efectos retardados (viscosidad) del cemento, que produjo una superficie viaria no horizontal", explicaba Brencich.

Incluso a principios de los ochenta, quien circulaba por la vía tenía que enfrentarse continuamente a los baches debido a la colocación de las estructuras, distinta a como se había previsto en la fase inicial. "Puente enfermo" lo llamaron, porque tuvo que someterse a "repetidas correciones" en el nivelado del puente, que llevaron al puente Morandi a encontrarse en las "condiciones actuales", que mantenían el puente semihorizontal.

El puente de Maracaibo, otro accidente
No fue el único accidente al que hacen frente las estructuras de Morandi. Contra el 'puente sobre el lago' venezolano se chocó un petrolero solo dos años después de su inauguración. En abril de 1964, el Esso Maracaibo II, un barco propiedad de Creole Petroleum (filial de Standard Oil, actual ExxonMobil) chocaba contra dos de los pilares del puente cuando maniobraba sobre el canal: en este caso la razón fue un cortocircuito del barco que provocó un apagón en las luces de cubierta por lo que éste acabó chocando contra la estructura, provocando su ruptura. Murieron siete personas al caer al vacío.

La reparación del puente de Morandi en Venezuela duró solo ocho meses, y la asumió la propia compañía propietaria del petrolero. No obstante y a pesar de que en el incidente venezolano no tuvo nada que ver la estructura en sí, tanto este como el puente de Génova tuvieron que someterse, hasta la década de los 2000, a monumentales obras de mantenimiento, entre ellas la sustitución de los cables de suspensión, así como la reparación de grandes grietas o la degradación del hormigón.

FUENTE: Con información de T.F. - https://www.elconfidencial.com ->> Ir
 

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