lunes, 27 de agosto de 2018

(Italia) La investigación contra Salvini provoca las primeras grietas en el Gobierno

La investigación contra Matteo Salvini por delitos de secuestro, arresto ilegal y abuso de poder ha activado la bomba. El Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga, que gobiernan Italia en coalición desde hace tres meses, muestran públicamente las primeras divisiones internas en asuntos como inmigración, infraestructuras o sanidad. Aunque el líder del antisistema M5S y vicepresidente del Gobierno, Luigi Di Maio, respaldó este domingo al otro vicepresidente de Italia y líder de la Liga, Salvini, la investigación en su contra por retener durante cinco días en Catania (Sicilia) a más de un centenar de inmigrantes ha provocado las primeras grietas entre los dos socios de gobierno.

Salvini pretendía presionar a los países europeos para que acordaran su reubicación, pero su actuación no ha gustado a todos, como al presidente de la Cámara de los Diputados, Roberto Fico, del M5S, que advirtió de que las negociaciones políticas podrían desarrollarse después de que estas personas desembarcaran en Italia. Unas afirmaciones a las que Salvini respondió con un escueto: "Tú haz la labor de presidente de la Cámara y yo me encargo de ser ministro".

"En estos días no ha faltado unidad en el Gobierno (...). Hemos estado unidos en la línea a mantener, también porque era necesario negociar con otros países", reconoció por su parte Di Maio, quien subrayó que Salvini debe seguir siendo ministro del Interior, a pesar de las voces que le exigen su dimisión por el pulso firme que ha mantenido con Bruselas al dejar retenidos a bordo del barco Diciotti a los 138 migrantes. Solo después de que el Gobierno italiano acordase repartirlos entre Albania, Irlanda y en los centros que gestiona la Iglesia católica italiana en el país, en la madrugada del sábado al domingo, los 138 migrantes pudieron desembarcar.

Esta no ha sido la única desavenencia. El barco Diciotti llevaba cinco días en el mar con 177 migrantes a bordo cuando el ministro de Infraestructuras, Danilo Toninelli (M5S), ordenó que atracara en Catania. Pero la autorización de un puerto y el desembarco de personas en el país competen también al Ministerio del Interior y Salvini respondió de inmediato, asegurando que del barco no bajaba "nadie" hasta tener una respuesta de la UE. Precisamente este pulso que ha mantenido Salvini durante días le ha valido que la Fiscalía de Agrigento (Sicilia) le investigue ahora por los delitos de secuestro, arresto ilegal y abuso de poder.

Los dos socios que componen el actual Gobierno populista italiano concurrieron por separado a las elecciones generales de marzo pasado, pero comparten muchos puntos de vista que facilitaron la negociación en pocas semanas de un programa político para su Ejecutivo. Comparten su visión de la necesidad de frenar la inmigración ilegal hacia las costas de Italia, reformar el sistema de pensiones o aliviar la presión fiscal, pero disienten en el desarrollo de grandes proyectos de infraestructuras o la obligatoriedad de las vacunas en los menores, entre otras cuestiones.

Además del caso de estos inmigrantes, ambos partidos están divididos sobre el futuro de la gestión de las carreteras y autopistas italianas. El derrumbe el 14 de agosto de un tramo de un puente en Génova, que gestionaba la concesionaria Autostrade per l'Italia, filial de Atlantia, provocó que el Gobierno acusase a la firma de no haber realizado los controles de mantenimiento necesarios, a pesar de que aún hay en curso dos investigaciones para esclarecer las causas.

FUENTE: Con información de Á. MARTÍNEZ - https://www.elconfidencial.com ->> Ir
 

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