domingo, 9 de septiembre de 2018

(Argentina) El rastro de los pagos de Camargo Correa

Las supuestas pruebas de la contabilidad paralela de la constructora brasileña Camargo Correa encontradas durante la operación Castillo de Arena pueden comprometer a la constructora en un proceso en Argentina por cartelización de obra pública y presuntos sobornos. Los archivos que Pietro Giavina Bianchi almacenaba en un pendrive y una carpeta verde incluyen menciones a una obra clave de la compañía en este país que, según la investigación de la Policía Federal de Sao Paulo, fue realizada en 2009. Diversas fuentes consultadas revelan pagos sospechosos.

La obra en la mira es la planta depuradora de agua Bicentenario, que aparece en los archivos de Pietro, investigado como el gestor de la “caja 2” de Camargo Correa. Las menciones y documentos fueron analizados por ‘Investiga Lava Jato’, integrado por reporteros de Folha do S. Paulo, Convoca (Perú), Perfil (Argentina) y otros medios de investigación de América Latina y África, como parte de la serie investigativa “Castillo de Corrupción”.

Las evidencias recogidas durante los allanamientos de la Policía brasileña a las oficinas y domicilios de los directivos de Camargo Correa como parte de la operación Castillo de Arena fueron anuladas por el Supremo Tribunal de Justicia en 2011. Sin embargo, es la primera vez que estos archivos salen a la luz en Argentina, lo cual da un giro importante a las acusaciones contra Camargo Correa en ese país.

Las tres compañías argentinas socias de Camargo Correa (Esuco, Corporación América y Pescarmona) tienen a sus principales empresarios en la lista de arrepentidos que reconocieron haber pagado coimas o financiado ilegalmente campañas electorales durante los gobiernos kirchneristas.

En mayo último, el juez federal Sebastián Casanello procesó a los representantes de todas las empresas que participaron en las licitaciones de dos plantas de Aysa (la empresa estatal de aguas) en 2008: los consorcios Camargo-Esuco y Odebrecht-Roggio-Cartellone-Supercemento. También procesó a exfuncionarios públicos del kirchnerismo al encontrarlos responsables de un “pacto” para “distribuirse los contratos simulando licitaciones públicas”, “modificar las condiciones de contratación” y obtener nuevas obras que incluyeron el aumento del presupuesto original de los proyectos.

El juez Casanello encontró penalmente responsables a dos exejecutivos de Camargo Correa en el país, Jaime José Juraszek Junior y Sergio Chividini, así como al empresario Carlos Wagner, de Esuco, la socia local. Los ejecutivos también fueron embargados y tienen prohibida la salida del país.

Carlos Ben, el presidente de la empresa estatal de aguas Aysa durante el kirchnerismo, está procesado por las irregularidades en las obras de Camargo Correa y Odebrecht. El exfuncionario negó haber recibido sobornos, pero no descartó que esto hubiese ocurrido en altas esferas del gobierno y que haya existido la cartelización de obras. Prefirió responsabilizar a las empresas.

Ahora con los documentos de Castillo de Arena, el escenario se complica para Camargo Correa.

Los pagos
En Argentina, Camargo Correa sólo tuvo una obra pública: la planta depuradora Bicentenario de la empresa estatal de aguas, Aysa, en la localidad de Berazategui, en el Gran Buenos Aires. El proyecto comenzó en 2009 y finalizó en 2015. Contó en su inauguración con la presencia de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

En la planta de Berazategui, la constructora brasileña consiguió que el 40 % del presupuesto de la obra sea financiado por un préstamo del banco brasileño Bndes. El 60 % restante fue construido con fondos del Estado argentino.

La planta ocupa 32.000 metros cuadrados y procesa efluentes cloacales antes de que sean volcados al río. Tiene una capacidad de tratamiento medio de 22 metros cúbicos por segundo, según los informes oficiales del organismo a los que accedió el diario Perfil de Argentina.

Camargo Correa y su socia local, Esuco, ganaron el contrato de casi 400 millones de pesos a fines de 2008 (unos 118 millones de dólares, según los documentos de Pietro Giavina Bianchi).

Antes de adjudicar la obra existieron varias modificaciones al presupuesto original, que estaba calculado en 340 millones de pesos. El 17 de enero de 2008, el contrato creció en 17 %. En uno de los archivos del pendrive de Pietro denominado “UN Infra (Infraestructura) Internacional”, el “consultor” anotó un pago de US$ 25.000 con la referencia “Berazategui, Argentina, Alteración presupuesto”.

FUENTE: Con información de http://www.perfil.com // http://elpitazo.com ->> Ir
 

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