domingo, 9 de septiembre de 2018

(España) Videos muestran increíbles robos de relojes de lujo en Barcelona

Los relojes de lujo están de moda, al menos entre los ladrones. En lo que va de año, se han contabilizado más de 460 hurtos en Barcelona (España), lo que implica que dos al día desaparecen de las muñecas de sus propietarios, según cifras facilitadas por loa Policía y que hoy reseña el diario La Vanguardia.

La mayoría de las víctimas son turistas que visitan la ciudad y se quedan sin su preciado reloj de alta gama ya sea mediante habilidosos hurtos o robos con intimidación y algún que otro empujón. Detrás de estas acciones están grupos organizados itinerantes procedentes de otros países a los que hace poco se les han sumado ladrones afincados en la ciudad que también quieren lucrarse con este ‘negocio’.

“Hay un producto, un mercado y una rentabilidad alta e inmediata”, analiza Albert Oliva, portavoz de los Mossos d’Esquadra (Policía catalana), para explicar el aumento que están registrando este tipo de robos y hurtos. Los ladrones actúan atraídos por el alto beneficio que obtienen con este ‘trabajo’, que les comporta, además, riesgos similares a sustraer un móvil de valor mucho más bajo.

A pesar de que en las últimas semanas se han difundido vídeos de cámaras de seguridad que muestran como algunos turistas son víctimas de los llamados ‘relojeros’, el fenómeno empezó a detectarse en 2016, cuando se sustrajeron 442 relojes en Barcelona, según los datos de la policía catalana.





En 2017, la cifra ya se incrementó a 576. Y, a pesar de que a finales del año pasado los Mossos realizaron una operación que acabó con 27 detenidos en el aeropuerto del Prat, la mitad ingresados a prisión, la tendencia sigue al alza en el 2018, que se cerrará con un nuevo récord si el ritmo de sustracciones se mantiene.

La mayoría de hurtos o robos son perpetrados por grupos organizados itinerantes procedentes de otros países. Estas bandas actúan unos días en una ciudad turística y luego trasladan su actividad a otra. El negocio resulta tan lucrativo para los amantes de lo ajeno que a estas bandas se le ha sumado ahora “la delincuencia ordinaria autóctona”, explica Oliva.

Al principio, los grupos procedían “sobre todo de Italia, el área metropolitana de París o de Suramérica”, apunta el inspector Oliva. Ahora, la mayoría de grupos proceden de la zona del Magreb, sus miembros tienen entre 20 y 30 años y buscan relojes de lujo que suelen costar entre 15.000 y 100.000 euros, aunque hay algunos de cuantía todavía más elevada, como el sustraído hace unas semanas en Barcelona valorado en 200.000 euros.

El modus operandi
El modus operandi de todos ellos es similar y la paciencia es una de sus principales bazas. “Seleccionan a la víctima y se dedican a observarla, no tienen prisa, y esperan el momento más adecuado para actuar”, explica el portavoz, que reconoce que la mayoría de elecciones se realiza en el centro histórico de la ciudad, donde se concentra el turismo, aunque “la actuación se puede producir en otros lugares, como en la salida de un restaurante o de un local de ocio nocturno”.

Los ‘relojeros’ utilizan dos tácticas para hacerse con el reloj. Por un lado, buscan interactuar con la víctima hasta que consiguen distraerla y sustraerle el reloj con una habilidad asombrosa, abriendo como si nada los cierres a ‘prueba de ladrones’ que llevan. Otros, en cambio, optan por el robo con violencia e intimidación, que suele ser verbal más algunos rifirrafes o empujones. “No se han producido lesiones importantes ni ingresos hospitalarios”, tranquiliza el inspector Oliva.

FUENTE: Con información de La Vanguardia ->> Ir // https://www.sumarium.es ->> Ir
 

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