miércoles, 10 de octubre de 2018

(Colombia) La ruta de la piel: El éxodo venezolano visto desde las zonas de tolerancia en Bogotá

La requisa es somera. El corredor de la entrada está iluminado por una luz amarilla: a un lado hay un tanque enorme de agua con peces que parecen mojarras enanas de aletas helicoidales. El agua del acuario es azul cloro. En la pared de enfrente hay un cartel que dice: “Adelanto del mes del padre. Botella de aguardiente 89 900”. Al final del corredor hay una puerta de cristal. Nomás abrirla sale un aire denso, casi gris, y olor a sudor y trago. La voz en los parlantes anima la noche.

El sitio queda en Chapinero; los clientes le dicen pi eich, de cariño. Adentro, suena un techno solo soportable bajo el influjo de alguna sustancia. Aquí, con televisores pornográficos que miran desde todos los ángulos, esa sustancia podría tener un nombre: deseo. Las miradas apuntan hacia el centro del espacio, donde hay una tarima alargada que se extiende por todo el recinto. Dos tubos de pole dance coronan cada extremo de la tarima. Y dos mujeres, a su vez, se desnudan mientras hacen acrobacias en sus tubos. El DJ anima al público y llama a las mujeres por sus nombres.

Hay brazos masculinos apoyados sobre una baranda. Billetes de pequeña denominación atrapados entre tela y piel. Ojos de hombres dislocados buscando lo que no tienen. Miradas pasmadas que asustan.

Mientras tanto, el mesero recibe al grupo y los acomoda en un espacio amplio.

―La botella de ron vale 120. Viene con show incluido. Ustedes compran la botella y luego me dicen la chica que quieren que les baile.

―¿Venezolanas hay?

―Nada, las venezolanas dañan el negocio. Acá solo colombianas, hermano. Políticas del establecimiento.

Dudas I

¿Cómo cambia un mercado cuando un producto ajeno entra en él a competir? ¿Son las prostitutas un producto? ¿Hacen parte de un mercado? ¿Triunfa la libre empresa? ¿Hay competencia desleal? ¿Qué se entiende por competencia desleal en el negocio del sexo? ¿Puede acaso una institución como el mercado ser ajena a las formas del poder?

Cifras y conceptos

Una de cada tres trabajadoras sexuales en Bogotá es extranjera. El Distrito, por medio de la Secretaría de la Mujer, estima que en la ciudad trabajan cerca de 7094 prostitutas. Las tres localidades donde más hay trabajadoras sexuales son Los Mártires, Kennedy y Chapinero. En ese orden. En la localidad de Los Mártires, por ejemplo, más de la mitad de prostitutas que trabajan allá vienen de otro país.

Un tercio de las trabajadoras sexuales colombianas viven regularmente en Bogotá hace menos de un año. De esas, el 71 % son extranjeras. Las oportunidades laborales son la principal razón que argumentan ellas para vivir en la ciudad.

El 33 % de trabajadoras sexuales extranjeras viven solas; el 22 % vive con alguien más.

El 33 % de trabajadoras extranjeras cursó estudios superiores; solo el 9 % de trabajadoras nacionales lo hizo.

El 32 % de trabajadoras sexuales extranjeras se sienten discriminadas por razón de la actividad que realizan.

Según cálculos del Observatorio de Mujeres y Equidad de Género de Bogotá, cerca de 2270 trabajadoras sexuales serían extranjeras.

De esas, el 99,8 % son venezolanas. ->>Continuar leyendo...

FUENTE: Con información de Santiago de Narváez - Vice Colombia - https://www.elespectador.com ->> Ir
 

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