martes, 9 de octubre de 2018

(España) 6 meses de cárcel a dos alféreces de la Armada

Aquella mañana del 12 de mayo de 2016, los alféreces alumnos de quinto curso de la Escuela Naval de Marín, pertenecientes a la 146ª promoción del Cuerpo de Infantería de Marina, se levantaron temprano para afrontar una marcha de 13 kilómetros. Dispuestos en dos columnas, comenzaron el ejercicio en el campo de maniobras de Chinchilla de Monte Aragón, en Albacete. Los superiores designaron al alumno F. M. H. para liderar la instrucción, con lo que este se situó a la vanguardia de la fila.

Cuando el pelotón llevaba cuatro kilómetros, comenzó a llover. Varios de los caminantes propusieron utilizar la prenda de goretex para intemperie a modo de chubasquero, pero el que hacía cabeza del grupo no respondió a la petición. Fue entonces cuando comenzaron a caerle insultos, además de agua, al mencionado líder de la tropa impuesto desde arriba. Uno de los alumnos gritó "le da vergüenza preguntar si nos ponemos el goretex", lo que provocó las risas entre el resto de compañeros, sobre todo en el alférez R. I. M., que soltó varias carcajadas.

A esta respuesta siguió la de otros cuatro compañeros (D. V. G., J. M. C. N., E. R. H. R. y J. M. A. J. C.), que lanzaron comentarios jocosos y risas. Fue entonces cuando el interpelado estalló. Arrojó el plano que portaba al suelo y se dirigió directamente a la retaguardia de la formación. En concreto, a R. I. M., que había iniciado las mofas. "Estoy hasta los cojones, me tienes harto, estoy harto de soportar las risas y las bromas", le espetó quien hacía de oficial de mayor rango en funciones.

En ese momento, D. V. G. decidió intervenir y empujó dos veces al alférez que lideraba el grupo. "No sabes lo que has hecho, eres un mierda, no vales para esto", le respondió en defensa del compañero, que se envalentonó tras el apoyo recibido. "No sabes lo que has hecho, te vas a cagar, mierdas", añadió R. I. M. En ese momento, varios alumnos trataron de contenerlos a los dos, que se lanzaban físicamente contra el que lideraba, que por su parte se quedó quieto sin mediar palabra.

Mientras eran sujetados, tanto R. I. M. como D. V. G. siguieron dirigiéndose al jefe de la tropa. "Como coincidas en la misma compañía o batallón que yo, te vas a cagar, te vas a cagar, y si no, te meto dos tiros y me quedo tan ancho, me voy al penal, me da igual", insistió este último. "Si te cojo fuera, te voy a dar una paliza que te voy a arrancar los ojos", añadió el primero mientras F. M. H. seguía perplejo. A los pocos minutos, el insultado volvía a coger las riendas del grupo. Todos continuaron la marcha, pero esta vez los dos envalentonados alféreces acompañaron la caminata con continuos insultos hacia su responsable. "La has cagado, no sabes dónde te has metido, eres un mierda, no vales para esto" y expresiones similares fueron escupidas hasta concluir los 13 kilómetros.

Así lo ha entendido el Tribunal Militar Territorial 4, que ha condenado a los dos autores de los insultos (tenientes ambos de Infantería de Marina) a seis meses de prisión y a abonar 10.000 euros cada uno al funcionario acosado en concepto de indemnización. El tribunal les considera responsables de un delito "relativo al ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas" contemplado en el artículo 50 del Código Penal Militar.

La sentencia, a la que ha tenido acceso El Confidencial, exonera al resto de tenientes que fueron acusados en el mismo procedimiento por acosar al alumno (J. M. C. N., E. R. H. R. y J. M. A. R. C.). Argumenta que, según los hechos relatados —que son los únicos que pudieron ser probados en el caso—, se quedan "ajenos a cualquier tipo de responsabilidad penal". El tribunal aprecia "como pertinente y apropiada su espontánea disculpa y arrepentimiento hacia la persona de F. M. H.". Los cinco habían sido procesados previamente, no solo por el episodio contrastado por la resolución sino por una retahíla de comportamientos previos contra F. M. H.

Acosado durante cinco años
El Juzgado Militar Territorial 41, con sede en A Coruña, les acusó indiciariamente de haber despreciado a su compañero durante años. "Desde el primer curso de la carrera, han proferido un trato de desprecio y crítica hacia el alférez F. M. H.", relató el auto de procesamiento emitido unos meses después del episodio de la caminata. Los insultos que lanzaron contra la víctima fueron "constantes" a lo largo del tiempo, continuó el escrito, que incluso detallaba los agravios. "Monstruo, ígor o perno" fueron algunos de estos términos ofensivos, indicó el auto, que añadió que el alumno estaba continuamente en la diana y que sus cinco compañeros atacaban sin cesar su capacidad profesional con comentarios que buscaban arrinconarle.

De hecho, los cinco ni siquiera permitían que otros alumnos se pusieran del lado del agredido, prosiguió el escrito, que definió lo sufrido por el alférez como un trato de "desconsideración y aislamiento" hacia su persona. El chico incluso acudió al Gabinete de Psicología de la Escuela Naval sin dar cuenta a sus superiores, dado que consideraba —según el mencionado auto— que no estaba sufriendo acoso alguno. "Pensaba que eran problemas que él tenía por ser torpe", concluyó el mismo escrito, cuyas conclusiones no han sido totalmente recogidas por la sentencia, que se limita a relatar los hechos ocurridos durante el citado ejercicio de 13 kilómetros después de que así lo acordaran tanto la Fiscalía como la propia acusación particular.

El auto señaló también que lo que querían los acosadores era expulsar a la víctima de la Escuela Naval. Según el escrito, las ofensas "no se centraban principalmente en aspectos físicos o personales", sino "en su aptitud para permanecer" en la Armada, "su capacidad para ser oficial del Cuerpo de Infantería de Marina, su equilibrio mental, su profesionalidad, etc.".

FUENTE: Con información de ROBERTO R. BALLESTEROS - https://www.elconfidencial.com ->> Ir
 

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