miércoles, 17 de octubre de 2018

(España) Alcoa se benefició de más de 1.000 millones con la factura eléctrica en los últimos 10 años

Alcoa ha recibido en los últimos años cientos de millones de euros en ayudas pagadas por los consumidores de electricidad a través de sus facturas.
De hecho, la aluminera estadounidense es la principal beneficiaria de las subastas de interrumpibilidad convocadas por Red Eléctrica de España, una suerte de puja por la que se adjudica una cantidad determinada de megavatios que el operador del sistema puede desconectar en un momento dado.

Hasta este año, en que se produjo una reforma, se trataba de una ayuda encubierta a la industria electrointensiva, opinan los expertos consultados, ya que prácticamente nunca se usaba este servicio.

Así, consultores de energía estiman que la compañía ha recibido una media de 100 millones de euros cada año. Pese a ello, la empresa ha decidido despedir a los casi 700 trabajadores de las plantas de Avilés y A Coruña.

Clave para retirar el ERE en 2014
La subasta de interrumpibilidad fue clave en el ERE que planteó la empresa en 2014. Este fue retirado a finales de ese año, cuando la empresa logró los bloques suficientes a cobrar, lo que le hizo cambiar de planes. Ese mismo año se convocó una subasta extraordinaria en la que cobró 142 millones de euros.

En estos años de subastas, los cálculos concretos realizados por una compañía conocedora de las susbastas de interrumpibilidad apuntan a que en 2015 cobró más de 121 millones. En 2016 se llevó algo menos de 125 millones, en 2017 logró más de 150 millones y este año supera los 92 millones de euros. En torno al 60%, dependiendo del año, la mayor aportación es de los grandes bloques.

Este sistema de ayudas cada vez ha estado más cuestionado, tanto por la CNMC como por la Comisión Europea. Esto llevó al exministro de Energía Álvaro Nadal a realizar cambios en las mismas este año. De hecho, la retribución bajó para Alcoa y el resto de grandes industrias electrointensivas. Desde 2008, cuando entró en vigor este mecanismo, las grandes industrias consumidoras de electricidad han recibido casi 5.000 millones de euros, según los datos del regulador.

En mayo de este año, tras la subasta, Alcoa señaló que "es aún más necesario y urgente que se hagan efectivos mecanismos suficientes de compensación de costes de la electricidad para las industrias electrointensivas, como los desarrollados en otros países de la Unión Europea". En 2018 va a cobrar casi la mitad que en 2017.

Reacciones políticas
El anuncio de despido de todos los trabajadores tanto en Avilés como en A Coruña ha provocado airadas reacciones políticas. La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha tachado las razones del cierre de Alcoa, entre las que destaca el coste de la electricidad, como "excusas" y "cortinas de humo". De hecho, ha criticado la falta de inversiones en las plantas que ahora cierran por ineficientes. Ribera ha dicho que se trata de una "sorpresa" y ha puesto el foco en las subastas de interrumpibilidad, ya que el propio cierre de la aluminera puede retrasar la próxima subasta.

También el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha hablado. En este caso, el líder popular ha culpado al actual Gobierno de no haber gastado la partida económica reservada en los Presupuestos de 2018. El alcalde de A Coruña, el presidente de Asturias o la ministra de Industria han sido otros de los protagonistas que han reaccionado a la noticia.

Desde Alcoa, destacan que incluso cuando más bloques han logrado en la subasta, como en 2017, la compañía ha dado pérdidas. Por otro lado, destacan que, aunque todas cobran, la principal planta beneficiaria de esta ayuda es la de San Ciprián en Lugo, que emplea a 1.200 personas y sigue activa. Este año se espera que reciba otros 92 millones por este concepto; pese a ello, espera unas pérdidas en Avilés y A Coruña de 75 millones de euros.

Por otro lado, expertos consultados aseguran que en otros países, como Alemania, se dan ayudas a las empresas electrointensivas expuestas a competencia internacional. Alcoa se queja del alto coste que paga, por ejemplo, por el CO2 que no soportan países como China o Estados Unidos. El documento de expertos encargado por el anterior Gobierno proponía eliminar toda la tributación verde a la industria electrointensiva que compite en el exterior para evitar deslocalizaciones. España, a diferencia de los países de su alrededor, acarreaba con el impuesto al 7% a la generación, eliminado hace pocas semanas por el Ejecutivo de Sánchez.

Sin embargo, las ayudas por interrumpibilidad también han generado malestar entre otros muchas industrias que también exportan y sin embargo prácticamente no se llevan nada por este concepto. De hecho algunas llevan tiempo pidiendo cambios ya que entienden que los grandes bloques sirven para dejar a la gran mayoría fuera de la puja, con lo que solo cinco o seis grandes compañías entran en ese juego, muy falto de competencia y tendente al cártel.

Alcoa sigue a otras compañías que han decidido recientemente cerrar sus centros de producción industriales, como La Naval en Sestao (Vizcaya), Vestas en Villadangos (León) o Siemens Gamesa en Miranda de Ebro (Burgos).

FUENTE: Con información de JUAN CRUZ PEÑA - https://www.elconfidencial.com ->> Ir
 

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