miércoles, 10 de octubre de 2018

(España) Villarejo traslada a su entorno que no tiene intención de suicidarse y llama a un notario

El comisario José Manuel Villarejo, en prisión provisional en el centro penitenciario de Estremera desde noviembre de 2017, ha comenzado a trasladar a su entorno más cercano que no tiene ninguna intención de suicidarse. El presunto cerebro de la operación Tándem teme por su integridad física y se ha esforzado en dejar claro a sus personas de confianza que si sufre algún tipo de daño durante su estancia en la cárcel, no será porque se lo haya infligido él mismo de forma voluntaria.

No es la primera vez que Villarejo expresa ese miedo a su círculo más próximo. El comisario acusa al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de haber instigado el procedimiento de la Audiencia Nacional que le mantiene en la cárcel desde hace casi un año y sostiene que el objetivo último de los servicios de inteligencia es apropiarse de todas las informaciones y grabaciones que recopiló durante sus tres décadas como policía para, finalmente, terminar con su vida.

Un episodio ocurrido antes del verano ha acrecentado los temores del comisario. La madrugada del 4 de mayo, Villarejo fue sacado en ambulancia de la prisión de Estremera tras sentir síntomas compatibles con un infarto de miocardio. El recluso fue conducido al Hospital Gregorio Marañón, donde se le practicó un cateterismo, aunque se descartó el infarto. Sin embargo, antes de llegar a Madrid, los facultativos le suministraron medicamentos para revertir la pérdida del pulso que le provocaron una reacción alérgica, como reveló 'El Independiente'. Villarejo entró en pánico y llegó a pensar que estaba muriéndose.

Según ha podido saber El Confidencial, el comisario también ha querido reunirse con un notario. El pasado septiembre, Luis Fernando Muñoz de Dios, fedatario público de la demarcación del municipio madrileño de Villarejo de Salvanés, a la que pertenece Estremera, acudió a la cárcel para mantener una reunión de trabajo con el policía. El contenido de la reunión no ha trascendido. Fuentes de la defensa de Villarejo enmarcan la cita en la esfera privada del acusado y aseguran que no guarda ninguna relación con el procedimiento por el que se le investiga.

El encuentro con el notario podría estar relacionado con operaciones de tipo mercantil. Asuntos Internos se llevó todos los ordenadores que había en las empresas administradas por Villarejo. En los discos duros estaban los certificados de las sociedades, y para renovarlos y poder seguir gestionando las compañías, los colaboradores del comisario necesitan su firma.

Los miedos de Villarejo y la reunión con el notario coinciden con un nuevo pico de acontecimientos relacionados con la operación Tándem. Las noticias se han acelerado después de que este diario publicara el pasado 17 de septiembre que la Audiencia Nacional está investigando en una pieza secreta llamada Pit los vínculos del agente encubierto con la actual ministra de Justicia, Dolores Delgado, y el exjuez Baltasar Garzón. La Fiscalía Anticorrupción y el instructor del caso, Diego de Egea, sospechan que Villarejo recurrió a Delgado y Garzón para tratar de frenar la extradición a Guatemala del naviero español Ángel Pérez-Maura, acusado en ese país de pagar 30 millones en sobornos. Asuntos Internos ya ha descubierto pagos de Pérez-Maura a Villarejo y de este a Garzón.

Delgado negó en un primer momento haber tenido el más mínimo contacto con el agente encubierto. Sin embargo, la web 'moncloa.com' publicó audios de una comida celebrada en octubre de 2009 en la que Villarejo y la ministra compartieron mesa con Garzón durante casi cuatro horas. El tono de la conversación, en la que se abordaron asuntos judiciales y policiales, confirma que entre ellos existía al menos una relación de confianza.

Las trayectorias de los tres se cruzaron de nuevo en 2017. Como desveló El Confidencial este lunes, un diplomático guatemalteco utilizado por Villarejo en sus maniobras para ayudar a Pérez-Maura, Julio Ligorría, contrató los servicios del bufete de Garzón (Ilocad) para tratar de evitar su propia extradición a Guatemala. La fiscal que representó al Ministerio Público en el caso fue precisamente Dolores Delgado, a pesar de que en ese momento era la coordinadora del área contra el terrorismo yihadista. Delgado se opuso a la entrega de Ligorría. Y la Audiencia Nacional terminó asumiendo esa posición el 31 de mayo. El lobista de Villarejo podía quedarse en España.

El Senado ya reprobó a Delgado hace dos semanas y el Congreso siguió los pasos de la Cámara Alta este martes con la aprobación de una moción consecuencia de interpelación que insta a la ministra a dimitir o, en su defecto, exige a Pedro Sánchez que la destituya. Además, este miércoles por la mañana, Delgado tendrá que responder a las preguntas del PP sobre Villarejo durante la sesión de control y, por la tarde, a las 18:00, comparecerá a petición propia en la comisión de Justicia para explicar su relación con el presunto cabecilla de Tándem.

FUENTE: Con información de D. FERNÁNDEZ - B. PARERA - J. M. OLMO - https://www.elconfidencial.com ->> Ir
 

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