martes, 27 de noviembre de 2018

(España) Una foto tomada en el peor momento para la monarquía

Cuando Mohamed ben Salman (MBS), el heredero de la corona saudí, anda revoloteando por los países del Golfo —excepto por su enemigo Qatar— para demostrar que sigue siendo el hombre fuerte del reino wahabita, conviene sopesar bien los viajes que se hacen a la región para no toparse con él y verse colocado en una situación embarazosa.
El rey emérito Juan Carlos no lo hizo y por eso ha resultado ser la primera personalidad occidental de cierto relieve cuyo saludo a MBS, considerado el autor intelectual del asesinato del periodista disidente saudí Jamal Khashoggi, ha quedado recogido en una foto. Los medios afines a Arabia Saudí, oficiales como la agencia de prensa SPA u oficiosos como la televisión Al Arabiya, se han apresurado en ponerla en circulación. Antes, MBS había recibido en Riad a algunos empresarios occidentales, pero no había estrechado la mano de nadie con tanto peso como el exjefe de Estado español.

Don Juan Carlos no viajó este fin de semana, con la infanta Cristina, a Abu Dhabi, la capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) para reunirse con el príncipe heredero. Apasionado de carreras de automovilismo, el Rey emérito se desplazó hasta allí para asistir al Gran Premio de Fórmula 1, en el circuito de Yas Marina, la última competición en la que participará el piloto español Fernando Alonso. Los Emiratos y Arabia Saudí son desde 2015 las dos potencias extranjeras más involucradas en la guerra de Yemen, en la que participan con su fuerza aérea y enviando mercenarios.

Allí, en Abu Dhabi, estaba MBS, no para ver la carrera sino en el marco de una gira por varios países árabes con la que busca afianzar su liderazgo tras el desaguisado del asesinato y descuartizamiento de Khashoggi el 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul. La comunidad internacional y sobre todo la CIA señalan al príncipe heredero como su máximo responsable.

Probablemente fue MBS el que fue a buscar a don Juan Carlos en el palco del circuito, y ambos solo intercambiaron un breve saludo en el que el emérito le preguntaría por la delicada salud de su padre, el rey Salman, su gran amigo saudí. Para darle más consistencia, los medios de comunicación saudíes prefieren hablar de una “reunión” entre ambos y de un efímero saludo. Intentan así trasladar una impresión de normalidad en vísperas de la prueba de fuego que espera al heredero saudí cuando acuda a la cumbre del G-20 en Buenos Aires y quizás algunos jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el presidente Pedro Sánchez, le den la espalda.

A su paso por Madrid, en el marco de una gira en abril por varios países occidentales, MBS recordó que la única personalidad occidental que poseía el número de móvil de su padre y le podía llamar directamente era don Juan Carlos. El dato es revelador de la estrecha relación del monarca español con la familia real saudí. Con algunos de sus miembros pasó, a finales de marzo de este año, parte de la Semana Santa en Riad, una información también desvelada por la agencia saudí SPA y omitida por Zarzuela. Durante su estancia privada se reunió, entre otros, con varios príncipes y con el custodio de las mezquitas de Riad.

Esa amistad con el rey Salman hizo, probablemente, que las empresas españolas consiguieran en 2012 el mayor contrato de su historia en el extranjero, por un importe de unos 6.000 millones de dólares (5.300 millones de euros) para construir el tren de alta velocidad entre La Meca y Medina. Las gestiones de don Juan Carlos fueron más eficaces que las de Nicolas Sarkozy, entonces presidente de Francia, el gran competidor ferroviario de España.

Pero esa amistad es uno de los numerosos motivos por los que varios partidos de izquierda, algunos de ellos nacionalistas, arremeten con virulencia contra la monarquía, incluido Felipe VI, pese a que no mantiene los mismos lazos que su padre con la familia real saudí. El Parlament de Cataluña se pronunció por la abolición de la monarquía; Unidos Podemos se esfuerza en vano en el Congreso de los Diputados en que se investigue la fortuna de don Juan Carlos; Izquierda Unida promueve en los ayuntamientos en los que cuenta con representación mociones pidiendo un referéndum sobre la monarquía, y en una retahíla de universidades de toda España se celebran en estas fechas consultas informales sobre esa institución ahora tan denostada.
El secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, también ha criticado la imagen a través de su perfil de Twitter, en la que ha lamentado ver al rey emérito "charlando afablemente" con el heredero saudí, lo que a su juicio supone "humillar a España y a los españoles".

La foto de don Juan Carlos sonriendo al autor intelectual del asesinato del periodista Khashoggi llega para su hijo, Felipe VI, en el peor momento.

FUENTE: Con información de IGNACIO CEMBRERO - https://www.elconfidencial.com 
 

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