lunes, 12 de noviembre de 2018

(Europa) El tabaco sueco que no se fuma y triunfa (pese a ser clandestino)

No importa que se haya puesto de moda entre los futbolistas de la Premier League. Ni que muchos científicos lo consideren una opción menos perjudicial que los cigarrillos. El snus, el peculiar tabaco sueco que se chupa, no se fuma, tiene todas las de perder en la batalla judicial que sus fabricantes llevan impulsando desde hace décadas para poder venderlo al resto de la UE. Pero lo cierto es que, impulsado por el mercado negro e incluso por su producción y venta ilegal, el producto sigue triunfando en varios países del continente.

Nacido hace más de 200 años, hay pocas cosas que de las que se pueda decir que son más suecas que el snus. Se puede adquirir suelto o en pequeñas porciones y, en lugar de fumarse, se coloca durante un breve espacio de tiempo entre la encía y el labio superior. Esto significa que los adictos pueden disfrutar de su dosis de nicotina sin molestar ni contaminar a nadie, ahorrándose la molestia de tener que salir del restaurante o del trabajo para saciar su vicio. Aunque el de la comodidad no deja de ser el argumento más trivial entre quienes lo defienden. Mucho más consistentes son los datos que demuestran su menor toxicidad frente al tabaco fumado y su eficacia a la hora de lograr dejar de fumar.

En Suecia, el snus está más extendido entre los hombres que entre las mujeres y, si bien siempre ha estado ahí, su consumo se ha incrementado considerablemente a lo largo de estas últimas décadas, al contrario de lo que ha ocurrido con los cigarrillos, cuyo consumo ha caído en picado. Hoy Suecia es el país que menos fuma de toda la Unión Europea.

Según datos de 2017, sólo el 5 por ciento de sus ciudadanos fuma a diario, frente al 26% de España y el 24% de media del conjunto de la UE. Si se tienen en cuenta, en cambio, el conjunto de productos a base de tabaco, entre ellos el snus, la tasa de consumo de los suecos asciende al 22%. Estos datos resultan especialmente reveladores si se tiene en cuenta que el país escandinavo también es el que registra una menor incidencia de las enfermedades típicamente relacionadas con el tabaco, como el cáncer de pulmón o los infartos.

Brad Rodu, profesor de medicina y responsable de la cátedra sobre Investigación en Reducción de los Daños del Tabaco de la Universidad de Louisville, en Estados Unidos, explica a El Confidencial el por qué: "Fumar conlleva la combustión del tabaco y el humo contiene miles de químicos tóxicos. Es la exposición repetida y crónica a ese humo y no la nicotina lo que provoca los cánceres, enfermedades cardiovasculares y problemas respiratorios entre los fumadores. Es muy importante distinguir esto. Consumir snus, sí implica exposición a la nicotina, que es una sustancia adictiva, pero no al humo, lo que hace que sea mucho más seguro que fumar".

Vetado en toda Europa, salvo Suecia
Pese a ello, Europa permite vender cigarrillos y, en cambio, el snus es un producto ilegal. La razón está en los antecedentes y la falta de estudios sobre la verdadera toxicidad de este producto cuando Bruselas decidió prohibirlo por primera vez en 1992. El tema, de hecho, fue uno de los más debatidos en las negociaciones que, tres años más tarde, culminaron con la entrada de Suecia en la UE y en las que el país nórdico logró una exención especial para poder seguir produciendo y comercializando el producto dentro de sus fronteras.

Desde entonces, el Gobierno sueco ha intentado convencer varias veces sin éxito a la UE para que levantara la prohibición. Un culebrón que tomó un giro inesperado en 2012, después de que el entonces comisario de sanidad, el maltés John Dalli, tuviera que dimitir después de ser acusado de haber aceptado sobornos a cambio de legalizar el snus. A pesar de ello, el lobby sueco no cejó en su empeño y volvió a pedir, esta vez al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que revisara la ley con el argumento de que es "desproporcionada y discriminatoria" y no tiene en cuenta "los resultados de las últimas investigaciones científicas".

Todo indica, no obstante, que la nueva tentativa también caerá en saco roto. En abril de este año, el Abogado General de la UE, Henrik Saugmandsgaard Øe, recomendó mantener en pie la prohibición al considerar que, aunque no se fume, el tabaco oral sigue siendo una sustancia adictiva. Entre otras razones, también señaló que, a diferencia de los cigarrillos, el snus "es una novedad, razón por la que la prohibición evita la creación de una nueva fuente de adicción teniendo en cuenta el particular reclamo que podría suponer para la gente joven". Su decisión no es definitiva, pero, por lo general, suele indicar en qué sentido irá la decisión final de la Corte, que se espera para finales de noviembre.

Se estima que, cada año, un millón de personas muere por enfermedades relacionadas con el humo en Europa y Estados Unidos. Por esto, Rodu, que lleva años estudiando el tema, califica de "vergonzoso" que la UE niegue a los fumadores "una forma mucho más segura" de consumir nicotina. "Mis investigaciones -asegura- demuestran que cientos de miles de muertes atribuidas a los cigarrillos en Europa se podrían haber evitado si los ciudadanos de los demás países hubieran fumado tan poco como los suecos".

Popular en la clandestinidad
Lo cierto es que, al margen de lo que diga la ley, el snus se está popularizando en otros países europeos. El año pasado, por ejemplo, su uso entre varios jugadores de la primera división generó la alarma en el Reino Unido, después de que un periodista del The Daily Mail publicara un reportaje sobre el asunto tras encontrar una cajetilla de snus en el banquillo del Leicester City.

Su difusión entre los futbolistas y deportistas en general se debe a sus efectos estimulantes. Se dice que el snus ayuda a estar más concentrados y alerta. En la vecina Finlandia, por ejemplo, preocupa que su uso se haya incrementado entre los jóvenes atletas, especialmente entre los que practican hockey sobre hielo, uno de los deportes más populares del país. Al estar dentro de la UE, no se puede vender snus dentro de las fronteras finlandesas. Por esto, muchos ciudadanos cruzan a Suecia en ferry para comprar la sustancia en el país vecino, razón por la que el Gobierno se plantea limitar la importación diaria del producto a 100 gramos, en lugar de 1 kilo, como hasta ahora.

Pero, aparte de quienes puedan viajar a Suecia para adquirirlo personalmente, las autoridades de Estocolmo han detectado que el mercado negro del producto y su producción ilegal está creciendo. Al ser legal en Suecia, es un fenómeno difícil de cuantificar. "La fabricación ilegal puede, en algunos casos, formar parte de una criminalidad más seria, pero también hay quienes llevan a cabo, principalmente, actividades legales", explicaba hace poco Magnus Råsten, de la Autoridad del Crimen Económico de Suecia, en declaraciones a SVT, la televisión pública sueca.

En contraste con las drogas o las armas, meterse en el negocio del snus no es tan arriesgado. Y, sobre todo, destaca Råsten, "cuando hay un mercado y dinero que ganar, la criminalidad es lo que llega a continuación".

FUENTE: Con información de GLORIA MORENO - https://www.elconfidencial.com
 

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