lunes, 26 de noviembre de 2018

(Panamá) Aseguran que el país se acostumbró a una mala educación

Está por terminar un año escolar más y todo indica que el pueblo panameño ya se acostumbró a tener un sistema educativo con problemas y carente de ideas para darles a los estudiantes calidad de educación.
Un año que termina con huelgas de docentes, lucha entre gremios magisteriales que afectó las clases de escuelas públicas de todo el país, escuelas con infraestructuras que pusieron en riesgo a los estudiantes durante todo el año, falta en el cumplimiento de pago a docentes en áreas de difícil acceso y hasta falta de nombramiento de docentes en la capital.

Un círculo vicioso que parece no tener punto final. Año tras año, la educación pública panameña es una referencia de cómo se maneja el Gobierno.

"Todos los años sabemos qué pasará. Sabemos que los docentes no estarán todos en sus puestos, sabemos que las escuelas estarán emparchadas de apuro y sabemos que nuestros hijos perderán clases cada vez que los maestros quieran hacer una marcha", dijo Juan Pablo Quintero, representante de la Asociación de Padres de Familia de una escuela pública de San Miguelito.

Los cierres de calle por parte de estudiantes y docentes, para llamar la atención del Ministerio de Educación (Meduca) y las autoridades del Gobierno, son cada vez más comunes.

Durante este año, en medio del año escolar, hubo cambio de ministro, lo que dejó por días al Meduca sin un líder oficial, y provocó retrasos en los pagos y movimientos administrativos de la entidad, caos que se vio reflejado en las distintas escuelas de manera indirecta.

"Parece que no hay quién le ponga el cascabel al gato en el tema de la educación privada y, a pesar de la crisis económica, son muchos los que hacen sacrificios para que sus hijos vayan a una escuela privada y reciban una mejor educación", recalcó el sociólogo Carlos Martínez.

Quienes forman parte del sistema de educación estatal están conscientes de que están sujetos a los estados de ánimos de los docentes para dar clases, mientras que del otro lado de la moneda, están los padres de familia que no les dan seguimiento a sus hijos.

"Aquí tengo estudiantes que en tres años nunca he conocido a sus padres, siempre mandan a los abuelos o tíos con una excusa en mano y son los mismos que más problemas presentan tanto académica como moralmente", expresó una docente de la escuela Martín de Porres, que pidió el anonimato.

Para los docentes, el abandono escolar de los padres demuestra la clase de sociedad que se está formando en el país.

"Puede tener los mejores cuadernos y útiles escolares, pero si no cuenta con el interés de los padres, es lo mismo que nada", explicó Martínez. "A los estudiantes les gusta sentirse importantes y que sus familiares se preocupan por ellos", agregó.

El silencio de los padres no se refleja solo en el seguimiento al rendimiento de sus hijos, sino en silencio sepulcral de muchos ante los problemas que presenta el Meduca.

Y es que en las instalaciones del Meduca no se ven filas de padres de familia molestos por la pobre calidad de educación que reciben sus hijos, como las hay en las naviferias.

El cambio en la estructura de educación pública debe venir desde las bases, con docentes que sientan amor por enseñar y no solo por cobrar cada 15 días.

"Necesitamos estudiantes y padres de familia que entiendan que la educación se inicia por casa y que el respeto es la base de todo, sin eso, pueden ir a Harvard y el resultado será el mismo", finiquitó Martínez.

Claves

7 grado es el año escolar en el cual se registran más estudiantes con fracasos en los boletines.

40 mil estudiantes reprobados por año, es la constante en las cifras del Meduca desde hace años.

FUENTE: Con información de https://panamaamerica.com.pa
 

LO + Leído...