miércoles, 5 de diciembre de 2018

(España) La ejecutiva de Ciudadanos aprueba ya negociar un Gobierno con el PP sin descartar a Vox

Albert Rivera compareció este miércoles tras la ejecutiva nacional extraordinaria de su partido, reunida para abordar la estrategia a seguir en Andalucía tras las históricas elecciones del 2 de diciembre. El presidente de la formación anunció que todos los dirigentes aprobaron por unanimidad iniciar las negociaciones para crear un nuevo Gobierno en la Junta de Andalucía y priorizar al Partido Popular para ese cometido. Ciudadanos considera que el PSOE debe “asumir la derrota” y entender “que le toca estar en la oposición” y que son ellos junto a los populares los que deben encabezar el nuevo ejecutivo autonómico.

En concreto, la ejecutiva nacional estipuló tres exigencias que guiarán la negociación encabezada por el secretario general, José Manuel Villegas, y el comité autonómico que lidera Juan Marín en esta comunidad.

En primer lugar, garantizar el cambio. La formación centrista entiende que los andaluces “votaron cambio” y el mandato de las urnas es claro: “Vamos a ejecutarlo”, insistió, en línea con la principal conclusión extraída de los resultados del 2-D. Ciudadanos entiende que el PSOE no puede gobernar más Andalucía porque perdió 14 escaños y porque hay diputados para sumar una alternativa.

En segundo lugar, Ciudadanos luchará tajantemente por encabezar ese gobierno del cambio. Dicho de otra manera: el punto de partida es que Juan Marín sea el presidente de la Junta. “Entendemos que la presidencia debe tenerla alguien nuevo, que no tenga casos de corrupción, alguien limpio que haya demostrado que puede llegar a acuerdos como ha hecho Marín. Tiene que ser un líder y un partido político que haya vuelto a crecer y al que los andaluces no le hayan quitado votos”, aseguró Rivera, reiterando la sangría que los populares sufrieron en las urnas. El 2 de diciembre perdieron 7 escaños y en cuatro años han perdido 24. “A ver si vamos a sacar a los de los ERE y vamos a encontrarnos un problema con los de Bárcenas, Gürtel o Kitchen”, zanjó.

La tercera exigencia acordada en la ejecutiva naranja de este miércoles será confirmar que Ciudadanos formará parte, por primera vez, de un gobierno. “Hasta el momento hemos negociado cambios, ahora queremos liderarlos”, explicó Rivera en alusión a los acuerdos de investidura a los que llegaron tras las autonómicas de 2015, incluido el caso de Andalucía. Algo que cambiará a partir de ahora. Sin especificar si la forma de gobierno será una coalición, Rivera avanzó que pretenden iniciar cuanto antes mesas de negociación concretas con el PP para hablar de “personas, contenidos y redistribución del gobierno”, es decir, de presidencia y consejerías. La cuestión es que los votos de PP y Ciudadanos se quedan en 47, lejos de los 55 para la mayoría. El cambio incluiría a priori a la formación de Santiago Abascal, que irrumpió con fuerza acompañado de 12 diputados autonómicos. Preguntado por si Vox podría formar parte de ese gobierno, Rivera concluyó: “Por responsabilidad no puedo descartar ningún escenario”.

Lo que también está claro es que esa no es la prioridad de Ciudadanos ni su opción preferida. La estrategia de los naranjas es clara: pactar un gobierno con los populares como carta de presentación y presionar a otras fuerzas, fundamentalmente al Partido Socialista, para que faciliten que ese gobierno salga adelante. La abstención del partido de Susana Díaz sería suficiente. En la formación de Rivera entienden que es un escenario muy difícil, pero piensan jugar esa baza para escenificar que si la llave está en uno de los extremos (Vox) es porque los constitucionalistas no hacen lo que tienen que hacer. Ese será el principal mensaje a partir de ahora, acompañado de algunos mantras que ya han puesto en marcha como que el PSOE “debe asumir ya la derrota” y entender que estará “en la oposición”.

El mismo que repitió Manuel Valls, candidato a la alcaldía de Barcelona apoyado por Ciudadanos, esta mañana en una entrevista. "La opción más sensata es que los constitucionalistas lleguen a un acuerdo", insistió el ex primer ministro francés que, sin embargo, también fue taxativo en su postura con el partido de ultraderecha. "No puede haber ningún pacto con Vox, no puede haber ningún compromiso con la extrema derecha", aseguró. Aún así, Rivera, como ya hizo antes Villegas, insistió en que no descartaba ningún escenario, aunque su prioridad pasa por dejar fuera a los de Abascal.

La presidencia para Marín
Ya en la noche electoral Ciudadanos avanzó que presentaría la candidatura de Marín a la Junta. Aunque el plan inicial pasaba por tratar de apoyarse en PP y PSOE sin entrar en mayores especificaciones, la ejecutiva nacional estableció hoy la primera novedad. El pacto debe articularse necesariamente con los populares. Y, a partir de ahí, saldrá la búsqueda del resto de apoyos. Pese a que lo deseable para ellos es que los socialistas “por responsabilidad” permitan que salga adelante, Ciudadanos tampoco se cerraría a que Vox diera un sí a ese acuerdo. Aún así, fuentes naranjas reconocen que el objetivo no pasa en ningún caso por que el partido de Abascal tenga un papel activo en el acuerdo.

La defensa de que Marín sea presidente en vez de Juanma Moreno se basa en que Ciudadanos es el partido que más crece. Pasó de 9 a 21 diputados (doce más). Pero, aún así, quedó en tercera posición. El PP tiene claro que su candidato es el que debe ocupar la presidencia. Este será el primer choque entre ambos porque Ciudadanos no está dispuesto a dar su brazo a torcer pese al fantasma de repetición electoral. Pero no tanto por el roce con Vox, sino porque entienden que el cambio "solo" puede liderarlo y asegurarlo su formación.

FUENTE: Con información de PALOMA ESTEBAN - https://www.elconfidencial.com
 

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