martes, 15 de enero de 2019

(España) Una secta militar confinada en Albania: quiénes son los iraníes que financiaron a Vox

El pasado 30 de junio, miles de personas se reunían en Villepinte, a las afueras de París, en un acto titulado 'Irán libre 2018'. Entre los oradores se encontraban figuras como el abogado personal de Donald Trump y exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, cuya participación ponía de manifiesto las importantes conexiones internacionales de los organizadores del evento, un grupo disidente iraní llamado Mojahedin-e Khalq (Luchadores del pueblo o MeK, como se les conoce) y su brazo político, el Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI), ambos grupos liderados por Maryam Rajavi, una opositora con varias décadas de lucha a sus espaldas. La participación del neoyorquino no era excepcional: en ocasiones anteriores, el encuentro ha contado con la participación de personajes como el actual asesor de Seguridad Nacional de EEUU, John Bolton, el senador John McCain, los exdirectores de la CIA James Woolsey y Porter Goss, numerosos políticos británicos y, como una figura casi ubicua, Alejo Vidal-Quadras, exvicepresidente del Parlamento Europeo con el PP y posteriormente miembro de Vox.

La relación de Vidal-Quadras con el grupo viene de lejos: hace una década, sus esfuerzos consiguieron que la Unión Europea sacase a los MeK de su lista de organizaciones terroristas. Es, además, el presidente del Comité Internacional en Busca de Justicia, un grupo de antiguos europarlamentarios dedicado a apoyar a un sector de la oposición iraní. Y la relación ha sido beneficiosa para las dos partes: según publicó este domingo el diario 'El País', seguidores del CNRI financiaron el 80% de la campaña de Vox en las elecciones europeas en 2014.

El propio Vidal-Quadras reconoce ese apoyo: “Es todo correcto, porque eso lo declaré yo. Pero sobre los juicios que se vierten o las valoraciones, hay alguna inexactitud, como cuando se dice que era una formación marxista en su origen”, dice a El Confidencial. Sin duda, la organización es solvente: según todos los testimonios, el grupo paga decenas de miles de dólares a los ponentes en sus eventos internacionales (según algunos cálculos, Bolton se habría embolsado unos 180.000 dólares por su participación en actos del MeK), y ha invertido ingentes cantidades en campañas de 'lobbying' en Washington, lo que les ha garantizado una proyección pública de la que tal vez habrían carecido en otras circunstancias. Entre otros motivos, por su controvertido perfil.

“Los Mojahedin empezaron como un grupo guerrillero radical islámico que tomaba prestados muchos conceptos del marxismo para transformar el chiísmo como religión conservadora en una ideología radical”, explica Ervand Abrahamian, un historiador estadounidense de origen iraní y autor de un libro sobre los MeK. “Ahora se ha convertido más bien en un culto basado en la obediencia personal a los Rajavi”, dice a El Confidencial.

El de los MeK es uno de los capítulos más sorprendentes de la historia de la violencia política del último siglo. La organización jugó un papel destacado en la Revolución iraní, protagonizando numerosas acciones armadas contra las fuerzas de seguridad del Sha. Pero tras la victoria, no tardaron en aparecer las fricciones con el ayatolá Jomeini —se opusieron, por ejemplo, a la liberación de los rehenes de la embajada estadounidense en Teherán decretada por el nuevo Gobierno revolucionario—, quien lanzó contra ellos el nuevo aparato represivo. En el pulso resultante, miles de miembros de los MeK fueron asesinados y torturados, y muchos otros se exiliaron. También se cobraron venganza: en 1981 pusieron una bomba que mató a más de 70 altos cargos del régimen. El actual líder supremo iraní, Alí Jamenei, perdió el uso del brazo derecho a consecuencia de ese atentado. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de DANIEL IRIARTE - https://www.elconfidencial.com
 

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