martes, 5 de febrero de 2019

(España) Exiliados venezolanos piden a Pedro Sánchez "conducir la transición en Venezuela"

Sobre el papel, la embajada de Venezuela en España funciona con total normalidad. Pero desde hace menos de 24 horas, quienes allí trabajan no gozan del reconocimiento del gobierno español. Empezando por el embajador, Mario Isea, hombre fuerte del madurismo, y siguiendo por los agregados y los cónsules en Madrid y Barcelona, toda la estructura diplomática de la República Bolivariana de Venezuela se encuentra hoy en una especie de limbo. Nadie la reconoce y al mismo tiempo sus diplomáticos hacen como si nada ocurriese. No han emitido un solo comunicado explicando la situación a sus compatriotas. El silencio es absoluto. La diáspora venezolana en Madrid exige al Gobierno de Pedro Sánchez que “cumpla sus obligaciones cuanto antes” e invite al embajador Isea a hacer las maletas y abandonar el país.

“No deberíamos ser nosotros quienes pedimos que las palabras se traduzcan en hechos, eso debería salir del propio gobierno de Sánchez”, exclama Leopoldo López Gil, padre del opositor más emblemático al chavismo, Leopoldo López, que permanece bajo arresto domiciliario en Caracas. Ningún empleado de la delegación diplomática de Venezuela quiere desvelar qué ocurre en las entrañas de la embajada. No por fervor chavista, sino por puro instinto de supervivencia. Saben que una palabra en estos momentos les puede costar el cese inmediato y su retorno a Venezuela.

De hecho, el grueso del personal técnico de los consulados venezolanos no tiene muchos motivos para defender la revolución bolivariana. Se pasaron gran parte de 2018 sin cobrar sus salarios, lo que les llevó a dificultades extremas para pagar sus facturas. Algunos empleados todavía no han cobrado los atrasos. El personal técnico de embajada y los dos consulados vive su día a día ajenos a la agitación chavista, más preocupados en saber si podrán dar de comer caliente a sus familias a final del día.

“El embajador Isea no se moverá mientras no caiga Maduro, pero seguro debe de estar pensando ya en retornar a Venezuela o ver cómo escabullirse”, considera Carlos Rangel, director de Revista Venezolana. En la diáspora en Madrid son bien conocidas las bacanales nocturnas que celebran los hijos de Isea junto a otros hijos de grandes fortunas del régimen chavista que residen en España. El propio embajador ha sido amonestado por sus compatriotas por su vida disoluta. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de DAVID BRUNAT - https://www.elconfidencial.com
 

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