domingo, 3 de febrero de 2019

(Panamá) Juan Tam: Es un error pensar que en el país hay un crisol de razas (+Entrevista)

En medio de la celebración del Año Nuevo Chino, Juan Tam Yee, secretario del Consejo Nacional de la Etnia China, conversó con El Trino sobre la interacción cultural, acuerdos comerciales entre Panamá y China, así como la celebración del Año del Cerdo.

¿Cuál considera usted es el mayor aporte de la cultura china a Panamá?

La etnia china está formada por los primeros migrantes y los que han estado aquí por más de cinco o seis generaciones. El aporte más grande es, quizás, la interacción con la cultura panameña en la que hay una simbiosis o una mezcolanza, en la que hoy día el panameño consume casi la misma cantidad de arroz que se consume en el sureste asiático; el regalo en efectivo es también una tradición muy china.

¿En qué se parece la cultura china a la panameña?

En nada. La cultura panameña es una mezcolanza de las diferentes culturas.

¿Por qué sigue latente la inmigración china hacia Panamá?

No es que el país sea atractivo, es la migración de personas que no están satisfechas con lo que tienen y buscan un mejor futuro. Pero Panamá es un país cosmopolita, de tránsito, donde converge mucha gente.

¿Cuál es el secreto de sana convivencia entre inmigrantes chinos, panameños y otros nacionales dentro del país?

Hemos tenido una interacción de casi 165 años, la gran pregunta es ¿cómo ha afectado estas migraciones o las demás migraciones a la economía nacional?, más bien han construido la economía nacional para que tenga diversidad, más cuando Panamá quiere potenciarse con una economía globalizada.

¿Crisol de raza y discriminación?

Normalmente, se dice que Panamá es un crisol de raza, es falso. Sencillamente Panamá es un mosaico de toda clase de orígenes, ya que cada grupo conserva su forma de ser. Tenemos que aceptar que no somos una chicha, todos somos parte de la identidad nacional, donde todo el mundo es aceptado. En estos días, con la JMJ se habló de que en Panamá no hay discriminación, pero el panameño sí tiene esa aversión a lo que no es de siempre, tiene una afinidad con la cultura europea, no obstante, la etnia china convive con esta nación y acepta las creencias religiosas, y eso no quiere decir que estén en conflicto los unos con los otros.

¿Por qué paisanos y no chinos?

Tenemos que entender que a través del tiempo los epítetos son los que dañan una relación, más aún cuando estamos en una relación nueva entre China y la República de Panamá en la que el Gobierno y la mayoría de los comerciantes quieren tener negocios con una potencia de 1,300 millones de habitantes, donde puede haber cualquier cantidad de negocios para proveer a esta nación, y si nosotros minimizamos a las personas con epítetos, no podemos avanzar mucho.

¿Considera necesario promulgar leyes a favor de la etnia china en Panamá?

No debe ser porque tendría que incluirse a todas las etnias, sin excluir a nadie. Si el papa Juan Pablo II pidió perdón por los actos de la Iglesia católica, buenos o malo, entonces la República de Panamá puede pedir perdón a los diferentes grupos étnicos. Pedir perdón no es fácil, pero, ¿podrá el Gobierno Nacional pedir perdón a todas las etnias sin importar su origen?

¿Qué pasa con la recién instaurada relación del Gobierno panameño con la República Popular de China?

Eso no nos beneficia en nada. Las relaciones entre Panamá y China abren un capítulo y una oportunidad para los panameños de tener un mercado diferente al que tenían normal en Estados Unidos y Europa. Cada mercado es distinto. No es posible pensar que Panamá pueda alimentar a 1,300 millones de personas. Acá lo que hay es que aprovechar la posición geográfica de la nación logísticamente, tratar de conjugar otros mercados cercanos, acopiar esa mercadería para enviar hacia China con un posible Tratado de Libre Comercio. Inversiones chinas podrán llegar, pero no podemos pensar en el propio bolsillo, sino en el beneficio común de la nación, igual que el resto, somos conscientes de que tenemos que trabajar para que esta nación siga prosperando.

Como comerciantes y empresarios, ¿qué evaluación hace de un evento masivo como la Jornada Mundial de la Juventud?

Tenemos que entender que durante la Jornada Mundial de la Juventud todo el mundo habló belleza, lo malo fue que las empresas grandes les pidieron a los pequeños comercios que se abastecieran de productos para los cerca de 2 millones de personas que llegaría, y si analizamos las cifras, no hubo tal cantidad de personas. Falso o cierto, la gente grande hizo dinero mientras que la gente pobre está tratando de sobrevivir con la mercancía que compró y no ha podido vender.

¿Cómo se preparan para el Año Nuevo Chino?

Normalmente, la celebración del Nuevo Año no está marcada por el influjo de comidas y bebidas. Es una reunión estrictamente familiar, en la que se da gracia al cielo por lo recibido durante el año y se pide un año mejor para la familia.

FUENTE: Con información entrevista de Miriam Lasso - https://panamaamerica.com.pa
 

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