domingo, 10 de marzo de 2019

(España) Los Mossos destrozan la coartada de los acusados del Govern: ignoraron el riesgo

El peligro para los acusados en el juicio del 'procés' estaba en los Mossos. El primer mando de la policía autonómica en desfilar ante el tribunal, Manel Castellví, destrozó en poco menos de unos minutos este jueves la coartada del Govern. La policía autonómica, aliada en el 'procés' según la declaración de varios testigos, se volvió en su persona contra de la cúpula de la Generalitat. Salvar al cuerpo por encima de la cúpula política. Y propinar, de paso, un nuevo golpe a las defensas en la cuarta semana de la vista oral.

Un Castellví fuera de sí, sudoroso, con voz entrecortada y manos temblorosas, mantuvo en vilo a toda la sala durante las casi tres horas que duró su declaración. Comenzaba una frase y no la terminaba. Amagaba con atacar y luego reculaba. Dejaba sus citas a medias, llenas de sobreentendidos y puntos suspensivos. Durante casi todo el interrogatorio que practicó el fiscal Zaragoza, pareció que no iba a ser capaz. Pero al final, tras decenas de vueltas y revueltas y circunloquios, acabó hablando. "¿Aconsejaron que no se celebrara el referéndum por el alto riesgo de violencia?", fue la pregunta...."Efectivamente", contestó.

Con sus palabras casi balbuceadas se llevó por delante a dos de las personas que se sientan en el banquillo: el flamante nuevo candidato de ERC a las generales, Oriol Junqueras, y el que encabeza la apuesta de las municipales para Barcelona por Junts per Catalunya, Joaquim Forn. También a una que no está: el 'expresident' Carles Puigdemont, lejos de la vista en su exilio dorado de Bruselas. Dijo que avisaron a los tres, en una reunión celebrada el 28 de septiembre, de que habría "una escalada de violencia" durante el 1-O, pidieron que se desconvocara el referéndum y no se les escuchó. El que fuera jefe de Información de la policía de Trapero dijo incluso que advirtieron a los que tenían las riendas de Cataluña que estaban engañando a la población vendiendo el mensaje de que el día 1 de octubre era un día electoral como cualquier otro.

El testimonio del mando coincide casi al milímetro con el que ofreció Trapero a la jueza Carmen Lamela en una de sus declaraciones en la instrucción de la Audiencia Nacional. Metido en su laberinto mental y en sus vueltas y revueltas, Castellví lo explicó de forma casi metafórica en unos momentos y más directa en otros. Explicó que dijo al 'expresident' Junqueras y a Forn que llamar a las personas a acudir a las urnas de forma "pacífica" no valía para mucho porque "la fuerza" tendría que actuar. Cuando eso ocurriera, esa actitud quizás en un principio "pasiva" de esos grupos a los que se había alentado se podía transformar en "activa". ->>Vea más...

FUENTE: Con información de El Confidencial
 

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