lunes, 10 de junio de 2019

(España) Los policías de Kitchen localizaron SMS de Rajoy con Bárcenas y se los dieron a Moncloa

Los policías que participaron en la llamada operación Kitchen, diseñada por el Gobierno de Mariano Rajoy para acceder a toda la información que escondía Luis Bárcenas sobre la caja B del Partido Popular, localizaron en los teléfonos móviles del extesorero los mensajes que el entonces presidente había intercambiado con él. Las comunicaciones fueron copiadas y entregadas al Ministerio del Interior, como declaró esta semana en la Audiencia Nacional el comisario de la Policía Nacional ya jubilado, Enrique García Castaño alias 'El Gordo', presunto cabecilla de ese dispositivo clandestino ejecutado sin supervisión judicial. Después, Interior se encargó de transmitir los datos a Moncloa, según han explicado a El Confidencial fuentes próximas al caso.

Los agentes encontraron el ya célebre SMS en el que Rajoy pidió a Bárcenas que fuera "fuerte", desvelado por El Mundo en julio de 2013, solo unos días después de que el exsenador popular ingresara por primera vez en la cárcel. También localizaron otras comunicaciones que afectaban igualmente al máximo dirigente del PP y a otros altos cargos de Génova. Asimismo, hallaron información valiosa sobre los movimientos que había estado haciendo Bárcenas desde el estallido del caso Gürtel, gran parte de ellos relacionados con su estrategia de defensa. Encontraron sus llamadas, los nombres de su agenda de contactos, así como el detalle de sus viajes y diferentes reuniones de trabajo las que había participado. El extesorero lo apuntaba casi todo en sus móviles.

Pero ¿cómo lograron los policías de la operación Kitchen acceder a esa información? El clonado se produjo en uno de los traslados de pruebas que hizo Bárcenas cuando ya estaba en Soto del Real. El exsenador pidió a su mujer, Rosalía Iglesias, que cogiera los papeles y archivos sobre la contabilidad de Génova que hasta ese momento guardaba en la vivienda familiar y se los llevara a un escondite más seguro. Bárcenas necesitaba asegurarse de que nadie accedía a esos documentos para poder utilizarlos en el futuro como arma de negociación, ya fuera con el Ejecutivo al PP o directamente con la Fiscalía. Él mismo se encargó en varias ocasiones de amenazar al Gobierno de Rajoy con filtrar pruebas si no aliviaban su situación judicial.

La estrategia parecía perfecta pero al extesorero se le escapó un detalle. En esa época, ya había una persona de su entorno facilitando información precisa de sus movimientos a la Policía. Como también ha admitido García Castaño y reveló en primer lugar el comisario Villarejo, Interior logró captar como confidente al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, un antiguo portero de discoteca que no llevaba mucho tiempo trabajando para la familia. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de BEATRIZ PARERA - JOSÉ MARÍA OLMO - El Confidencial
 

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