Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) desde 2010 hasta lo que va del año, el Gobierno ha invertido unos 1752.8 millones de dólares en subsidios.
Sin embargo, la cifra aumentará, ya que para el próximo año se han presupuestado $609 millones en entrega de subsidios. (Ver tabla).
De acuerdo con la información suministrada por el MEF, en este año se han otorgado 61 mil 956 préstamos de interés preferencial, otros 3,000 panameños se beneficiaron con el llamado Fondo Solidario; más de 600 mil estudiantes, con la Beca Universal y 810 mil, con la entrega de útiles y uniformes.
De igual forma, 79 mil hogares recibieron el beneficio de la “Red de Oportunidades”, y unos 85 mil adultos mayores recibieron el pago de “100 a los 70”.
El año pasado se subsidiaron 46.8 millones de cilindros de gas de 25 libras y a la fecha se estudia la posibilidad de que este beneficio se entregue por medio de tarjetas.
En materia de transporte público se han desembolsado 13 millones de dólares para evitar que se diera un alza en el pasaje, aunque el MEF no ha dado monto alguno en este renglón.
Debe revisarse.
Eliminar los subsidios sería un costo político que ninguna administración quiere asumir. Sin embargo, hay quienes consideran que el tema debe revisarse.
Por ejemplo, la economista Luisa Turolla considera que la entrega de subsidios no debe implicar una permanencia, sino un apoyo puntual para superar etapas o fases que deben evolucionar hacia una situación de autosuficiencia y no dependencia de los fondos públicos.
“En términos generales, una inversión tan alta en subsidios no bien focalizados no debe mantenerse así como está en nuestro país”, sostuvo la economista, quien sugirió que cada subsidio debe ser revisado a fondo para ir implementando un plan de desmonte gradual que finalmente quede reducido a un beneficio que llega a la población más necesitada.
Pese al panorama, la economista indicó que hay evidencia de que algunas tareas se encuentran en fase inicial y la presente administración ha ido adoptando decisiones; sin embargo, asegura que mientras por un lado se adoptan medidas incipientes, por el otro se introducen nuevos programas sociales, por lo que el efecto final no parece apuntar hacia la reducción del monto de los subsidios.
Medición.
Por su parte, el empresario y expresidente del Sindicato de Industriales de Panamá, Gaspar García de Paredes, considera que como cualquier inversión social que se haga con el erario hay que medir los resultados y no simplemente pensar que los programas, porque cumplen una necesidad o tienen una lógica que justifica su existencia, están siendo efectivos.
Para García de Paredes, a quien le preocupa la cantidad de dinero que se está dedicando a subsidios de consumo, este mecanismo es simplemente un apoyo para las personas y no una solución al problema, aunque reconoció que habría que ser muy frío para no darlo a una población que reclama de ayuda.
“La sugerencia sería procurar una agenda en la que la inversión social tenga la capacidad y potencial de que esa población algún día se pueda superar, pero requiere de una cantidad de temas que no están siendo incluidos, porque el dinero se está yendo en el apoyo que necesitan esa gente hoy, pero no se hace nada o muy poco para que algún día puedan dejar de necesitarlo”, dijo García de Paredes.
| FUENTE: Erika Edith Quiñones - http://www.panamaamerica.com.pa |






