miércoles, 25 de octubre de 2017

(Italia) "Campos de concentración": El lado oscuro de las salsas de tomate

Tras la muerte de un inmigrante sudanés que realizaba trabajos en condiciones insalubres en una plantación de tomates del sur de Italia, las autoridades iniciaron una investigación a gran escala sobre la explotación laboral en ese país, en la que están relacionados algunos de los gigantes alimenticios italianos que abastecen gran parte del mercado europeo, informa Corriere Salentino.
El fallecido, Mohammed Abdullah, sufrió un infarto el 20 de julio de 2015 al recolectar tomates en una plantación de Salento cuando la temperatura rondaba los 40 ºC.

Una muerte evitable

Una pesquisa dirigida por la fiscal Paola Guglielmi determinó que ese hombre pudo haber conservado su vida si le hubieran brindado atención médica inmediata. Sin embargo, el dueño de la empresa productora de tomates no ofrecía ningún servicio básico de salud a sus empleados, con lo cual la muerte del inmigrante sudanés fue catalogada como homicidio culposo.

Las averiguaciones también revelaron que en ese tipo de plantaciones es frecuente que las jornadas laborales duren hasta 12 horas ininterrumpidas. Los braceros, normalmente inmigrantes, trabajan sin guantes, con la cabeza descubierta y sin acceso a agua, a pesar de estar sometidos a temperaturas elevadas.

Yvan Sagnet, un inmigrante camerunés y antiguo empleado de la plantación donde murió Mohammed calificó esa experiencia de "esclavitud" en condiciones "inhumanas" similares "a los campos de concentración".

La compañía Conserve Italia desmintió su implicación en los abusos laborales y recalcó que exige a todos sus proveedores "respetar" a sus asalariados. Además, asegura que cortó todo lazo comercial con la plantación donde murió Mohammed Abdullah tras conocer el hecho. Por su parte, Mutti subrayó que está "comprometida con la lucha contra los sistemas de explotación de trabajadores".


Explotación absoluta

El objeto de la investigación abarca desde los dueños de las plantaciones hasta gigantes de la industria alimenticia, como Mutti y Conserve Italia. El diario británico 'The Guardian' indica que el sistema del 'caporalato', basado en la "explotación absoluta" de trabajadores inmigrantes por parte de terratenientes que son proveedores de las grandes empresas, está muy difundido en Italia.

En general, la jornada de los trabajadores suele comenzar a las 4 de la mañana y obtienen un promedio de 30 euros (35 dólares) al día. Sin embargo, emplean cerca de la mitad de esa suma en comida, agua, transporte y sufragar las abundantes extorsiones de los capataces; de hecho, se reportaron casos en que les exigían dinero a cambio de permitir que vieran a un médico.

Campos de concentración

Yvan Sagnet, un inmigrante camerunés y antiguo empleado de la plantación donde murió Mohammed calificó esa experiencia de "esclavitud" en condiciones "inhumanas" similares "a los campos de concentración".

La compañía Conserve Italia desmintió su implicación en los abusos laborales y recalcó que exige a todos sus proveedores "respetar" a sus asalariados. Además, asegura que cortó todo lazo comercial con la plantación donde murió Mohammed Abdullah tras conocer el hecho. Por su parte, Mutti subrayó que está "comprometida con la lucha contra los sistemas de explotación de trabajadores".

FUENTE: Con información de Actualidad RT