José Antonio Acosta Hernández, el Diego, líder de la organización de "La Línea", brazo armado del Cártel de Juárez, ofreció información sobre una serie de narcofosas que se descubrieron en Ciudad Juárez. El narcotraficante, quien fue sentenciado por la Corte del Distrito Oeste de Texas a 10 cadenas perpetuas y una condena de 20 años en una prisión federal,tras declararse culpable de narcotráfico, asociación delictuosa, lavado de dinero, homicidio y tenencia de armas, declaró que en la frontera hay una serie de fosas donde fueron enterrados los cuerpos de integrantes de una organización contraria a la que él dirigía.
Dicho sujeto, extraditado por México el 16 de marzo pasado, ordenó al menos mil 500 ejecuciones, entre ellas la de la funcionaria consular estadunidense en Ciudad Juárez, Leslie Enríquez, su esposo, Arthur H. Redelf, y Jorge Salcido Ceniceros, marido de otra empleada consular.
Derivado de las declaraciones del Diego, agentes investigadores de la Unidad Especializada en Investigación en Personas Ausentes y/o Extraviadas de la Fiscalía General del Estado Zona Norte, localizaron restos óseos que corresponden a humanos del sexo masculino, esto después de recorrer una zona desértica ubicada en el ejido Jesús Carranza, mejor conocida como "La Colorada", perteneciente al municipio de Juárez.
El rastreo se realizó en dos partes, los días 23 y 24 de noviembre de 2012, en una zona ubicada aproximadamente a tres kilómetros al sureste del ejido Jesús Carranza, partiendo del kilómetro 35 de la carretera Juárez-Porvenir; esto después de haberse realizado durante el último año trabajos de investigación e inteligencia que llevaron a los agentes investigadores a dicho lugar, previo estudio y análisis de diversas carpetas de investigación, donde se obtuvo información valiosa que proporcionaron varios sujetos que fueron detenidos y procesados por delitos graves, como el homicidio calificado.
En el operativo participaron más de 100 agentes de la Policía Estatal Investigadora, elementos caninos pertenecientes al Grupo K-9, antropólogos forenses y peritos de campo que llevaron hasta la zona desértica una unidad móvil de los Laboratorios de Ciencias Forenses, para el rescate y traslado de los restos óseos.
Además de los huesos que se localizaron, las autoridades encontraron pantalones, calzado y ropa correspondiente a seis hombres que estaban dentro de fosas que se abrieron en el interior del rancho "La Colorada".
Con este hallazgo, la cifra de osamentas o restos humanos localizados en el sitio aumentó a 17. En total fueron 25 los hoyancos o fosas que se abrieron por parte de los investigadores.
El rastreo se realizó en la zona mencionada, ubicada a la altura del kilómetro 35 de la carretera Juárez-Porvenir, a tres kilómetros al suroeste del ejido Jesús Carranza, cerca de "Los Arenales", comentó uno de los investigadores, quien pidió guardar su identidad.
Por la experiencia de los peritos de antropología forense que realizaron el levantamiento y rescate de los restos óseos, se estima que el tiempo de fallecimiento es de dos años, debido al estado de descalcificación en que se hallaron los huesos.
Por lo anterior, Personal de la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, que agrupa a un equipo especial de peritos criminalistas, antropólogos, odontólogos, químicos, genetistas y médicos forenses, empiezan con las actividades científicas como son los estudios de tratamiento de cadáveres y restos humanos para la obtención de datos post mortem; primero para clasificar y agrupar los restos para determinar si corresponden a una o más víctimas; posteriormente lograr establecer la causa de muerte y tiempo de fallecimiento; finalmente lograr la identificación en base a los datos de perfiles genéticos con los que se cuentan.
Cabe señalar que al momento del hallazgo de los elementos óseos, también se localizaron prendas de vestir masculinas, las cuales también serán cotejadas con los reportes de desaparición de personas que se encuentran ausentes en los años 2009 y 2010.
FUENTE: http://www.oem.com.mx





