“Nuestra América exige tomar su propio rumbo y se ha entendido que la paz de Colombia es fundamental para la paz del continente. Ese era el sueño de Simón Bolívar: ver un continente unido marchando sobre la senda de la justicia y la libertad, sin subordinaciones a potencias extranjeras”, enfatizó Márquez, en entrevista con Prensa Latina en La Habana, donde se lleva a cabo el diálogo de paz entre la guerrilla y el gobierno colombiano.
Márquez señaló que hay un gran “respaldo de naciones hermanas al proceso (diálogo) de La Habana” que “está cargado de ese ambiente de independencia y de reivindicación de los intereses de los más humildes”.
Destacó el respaldo de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) a las conversaciones entre las Farc y la administración del presidente, Juan Manuel Santos.
Agregó que “el diálogo, además de poner en marcha la esperanza de un pueblo que merece paz y justicia social, contribuirá a generar un clima de distensión y paz en la región”.
Sobre el avance de las conversaciones, que iniciaron en octubre en Oslo, Noruega, y continuaron en noviembre en La Habana, “somos conscientes que tan solo hemos dado un paso hacia adelante; un paso importante, sí, que debe ser dinamizado y potenciado con la voz del pueblo en la mesa de conversaciones, trazando la ruta, bosquejando el nuevo país. El pueblo es el que puede”, enfatizó Márquez.
Dijo que para las Farc el optimismo en esta mesa de diálogo “se fundamenta en la participación del pueblo con sus iniciativas en la arquitectura de la paz”.
Al respecto, recalcó: “El pueblo es el que manda, y de su capacidad de movilización brotan todas nuestras certezas frente a la victoria del bien supremo de la paz. La disposición de todos los combatientes de las Farc de sacar adelante el proceso es fuerte y está subordinada a la voluntad nacional”.
En la entrevista, Márquez expresa “a los gobiernos y pueblos de Noruega, Cuba, Venezuela y Chile, nuestra eterna gratitud”. No hay nada más noble que contribuir con esfuerzos al logro del objetivo superior de la paz. Ese es un principio de humanidad”. Estos cuatro países fungen como garantes y acompañantes del diálogo.
El comandante de las Farc considera que para acabar con las causas que generaron el levantamiento de las armas se debe “cambiar la estructura latifundista de la tenencia de la tierra en Colombia, hay que frenar con urgencia la depredación mineroenergética y la economía extractiva en general. Y no está por demás decir que la paz requiere radicales transformaciones económicas, políticas y sociales”.
Las conversaciones entre las Farc y la administración de Santos fueron retomadas este miércoles en La Habana, Cuba, luego de varios días de receso. Ambas partes continúan el debate sobre el primer punto de la agenda de diálogo sobre Desarrollo Agrario Integral.
| FUENTE: Prensa MP |





