Tal es el caso del uruguayo Daniel Francovig, quien el 19 de julio de 1987 jugando para el Unión Atlético Tachira, marcó su único gol como profesional ante el Independiente de Santa Fe de Argentina.
Ese gol, es el único de arco a arco del que se tiene registro en la Copa Libertadores de América; para el guardameta fue una sensación rara, pues no se dio cuenta de la hazaña que había logrado hasta que llegó al hotel y comenzó a recibir llamadas de sus familiares y amigos.
“Era una tarde de lluvia. Nadie lo buscó. Lo que pensaba era que le estábamos ganando al papá de las Copas Libertadores. Cuando tuve el balón pensé: Vamos a pegarle bien lejos para poder salir de la presión”, relató Francovig.
Un caso similar tuvo lugar el pasado fin de semana en la segunda división japonesa cuando Tomohiko Murayama marcó de arco a arco al Montedio Yamagata. El japonés metió un zapatazo desde el borde su propia área y sin que nadie más la tocara, después de dar un acelerado rebote, sobrepasó al meta rival y el balón siguió su camino hacia el fondo del arco.
| FUENTE: Con información de YVKEMundial - SiBCI |






