En tierra de Cuba libre, marchemos", fue el discurso del presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), de Cuba, Yosvanoy Montano, antes de dar inicio a la tradicional Marcha de las Antorchas en La Habana.
Cerca de 10.000 jóvenes y adolescentes se concentraron desde las 08:00 de la noche frente a la sede de la Universidad de La Habana, ubicada en el centro histórico de la capital cubana.
Los estudiantes universitarios y de educación media se organizaron, tomaron sus antorchas —sin encenderlas aún— e iniciaron a gritar consignas para que se oyera el grito de “Viva la Revolución”, “Vivan Fidel y Raúl”, “Viva la unidad latinoamericana”, “Abajo el imperialismo”.
Este tradicional desfile se realiza cada año para celebrar el aniversario del natalicio del héroe cubano, José Martí, quien nació el 28 de enero de 1853.
Pero en esta oportunidad, la marcha que comenzaron los estudiantes cubanos en 1953, con Fidel Castro a la cabeza, para festejar el centenario del nacimiento de Martí y como protesta a la dictadura de Fulgencio Batista, tomó otra connotación, puesto que coincidió con la celebración en La Habana de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Promesa cumplida
El presidente cubano, Raúl Castro, le había prometido a los estudiantes que este año participaría de la caminata, puesto que en la edición de 2013 se encontraba fuera de Cuba, precisamente cuando fue a la I Cumbre de la Celac, celebrada en Santiago de Chile y donde La Habana tomó las riendas del organismo regional.
El mandatario no solo cumplió la promesa este año, sino que llegó acompañado de una decena de sus homólogos latinoamericanos y caribeños, entre los que se encontraban el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro; de Bolivia, Evo Morales; de Nicaragua, Daniel Ortega; Uruguay, José Mujica.
La manifestación local se convirtió entonces en una celebración latinoamericana, en una muestra de unidad y de solidaridad.
A las 10:30 de la noche, como habían acordado, los dignatarios, quienes fueron recibidos por la algarabía juvenil, armaron una columna frente a los jóvenes y se dio inicio al acto con el toque de trompeta de la Banda de Música del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), que estaba lista desde unos minutos antes frente a la concentración.
La cantante cubana Omara Portuondo, de la agrupación Buena Vista Social Club, cantó la pieza La era está pariendo, del trovador de la isla Silvio Rodríguez.
Seguido, hubo una ofrenda para Julio Antonio Mella, joven cofundador del Partido Comunista de Cuba y la FEU, en el Memorial que al pie de la Escalinata Universitaria guarda sus cenizas.
Tras el discurso de integración que ofreció Montano y la orden de encender las antorchas, los jóvenes y mandatarios iniciaron la caminata por la calle San Lorenzo de La Habana, por la cual descendieron y continuaron con sus consignas.
“Viva la juventud cubana”, “Vivan el Ché y Martí”, “Vivan Bolívar y Chávez”, “Viva la Revolución Cubana”, “Viva la integración latinoamericana”, se escuchaba entre la multitud, el mar de fuego que no cesaba, que 40 minutos después de comenzar la marcha continuaba saliendo del punto inicial en la Universidad de La Habana.
Además de las antorchas, los marchantes alzaron la bandera de Cuba, y entre los asistentes se colaba la bandera de Venezuela, cuyos portadores recordaban al líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.
La Marcha de las Antorchas también sirvió para demandar una vez más la “libertad para nuestros héroes prisioneros en el imperio”, los antiterroristas cubanos que Estados Unidos mantiene encarcelados: Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González.
Al culminar de bajar la calle San Lorenzo, la multitud tomó la calle Infanta y llegó hasta la Fragua Martiniana, donde se puso fin a esta concentración que demostró que Cuba es el lugar idóneo para profundizar la unidad latinoamericana.
| FUENTE: Edgar Romero - AVN |






