"Cuando una familia no tiene ni para comer porque tiene que pagar el préstamo a los usureros. Esto no es cristiano. Es inhumano", exclamó el Sumo Pontífice al saludar a una asociación que combate la usura presente este miércoles en la audiencia.
Es una "herida social", denunció el pontífice latinoamericano ante más de 3 mil voluntarios que trabajan en fundaciones encargadas de la lucha contra la pobreza.
Francisco pidió a las instituciones que trabajen para apoyar a las víctimas de esta "dramática plaga social que hiere la dignidad de las personas".
En un mensaje a los participantes del Foro Económico Mundial, Sumo Pontífice instó el pasado 21 de enero a los líderes reunidos en Davos a poner su riqueza al servicio de la humanidad en vez de dejar a la mayoría de la población en medio de la pobreza y la inseguridad.
El Papa argentino, quien se ha identificado con los pobres desde su elección el año pasado y ha criticado severamente al capitalismo, reconoció que las empresas ayudaron a sacar a millones de personas de la pobreza, pese a que eso mismo llevó a una extendida exclusión social.
La desigualdad ha aumentado desde la década de 1980, pero el tema escaló en la agenda desde que estalló la crisis financiera en el 2008.
Una nueva generación de jóvenes, desempleados y con la esperanza de una mejora social, alimenta la frustración contenida, con una ola de protestas desde Tailandia a Brasil.
Las 85 personas más ricas del mundo ahora tienen una riqueza comparable a la de unos tres mil 500 millones de personas, la mitad de la población mundial más pobre, según un reporte divulgado por la organización benéfica Oxfam.
| FUENTE: TeleSUR - http://www.aporrea.org |






