domingo, 30 de julio de 2017

(Panamá) Detrás del clientelismo existen varios negocios

Tanto el populismo como el clientelismo son actuaciones de la clase política panameña que han sido adoptadas por los diferentes gobiernos para mejorar su popularidad, ganar adeptos y hacer negocios con el Estado, de acuerdo con Panamá América.

Ambas prácticas afectan el desarrollo del país, además, crean una sociedad dependiente del Gobierno, el cual aparte de ofrecerles los servicios básicos, en algunos casos tiene que proveerles de aspectos tan elementales como la alimentación.

Según expertos, esto métodos adoptados por los gobiernos los pagan las mayorías, ya que esos recursos son fondos desviados de los impuestos de bienes y servicios públicos que deberían favorecer a todo el pueblo, y no a una minoría.

Estas acciones afectan las arcas del Estado, ya que el dinero que puede ser usado para obras sociales que beneficien al país se usa para mantener a dependientes del Gobierno.

Un ejemplo claro de este tipo de actos se registró recientemente en un Gabinete ciudadano, en el que el gobierno del presidente Juan Carlos Varela regaló todo tipo de enseres, lo que tuvo un costo de entre $200 mil y $300 mil del erario, según confirmó el propio mandatario.

Estos actos de clientelismo adoptados por los gobiernos también son aprovechados para realzar posibles candidatos del partido de turno.

De acuerdo con el sociólogo Pablo Navarro, el Gobierno en vez de invertir dinero en este tipo de actos de proselitismo, debería de disponer recursos para mejorar la calidad educativa del país, algo que la población vería positivo.

Navarro señaló que este tipo de actos de "regaladera" se da porque los gobiernos piensan que a las clases populares las pueden comprar con estos actos.

El sociólogo también fue claro en señalar que las clases populares panameñas reciben todo lo que los políticos les regalan; sin embargo, a la hora de ejercer su voto no necesariamente votan por ese candidato, prueba de ello es que ningún partido ha repetido en la presidencia de la República.

Esta situación que vive Panamá es muy parecida a la que registran otros países de América Latina, como Brasil, Bolivia, Ecuador, Venezuela, etc., países en donde los gobiernos han hecho a las clases populares totalmente dependientes de ellos.

Es más, algunos de los programas sociales de la actual administración de Gobierno son muy parecidos a los que llevan adelante esos países, como por ejemplo Techos de Esperanza, un programa dirigido a dar casas a personas de bajos recursos, proyecto homónimo de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV).

Para el politólogo Richard Morales, muchos políticos, empresarios, etc., utilizan el clientelismo para seguir haciendo negocio a costa del Estado.

A su juicio, el gobierno del presidente Varela, a pesar de regalarles todo tipo de enseres a las clases bajas, las mayores beneficiadas siguen siendo las clases oligarcas del país, las cuales son las que están haciendo negocio con el Estado.

Según Morales, si los gobiernos siguen utilizando el clientelismo para sacar provecho político, existe un "peligro real", y es que el Estado panameño siga deteriorándose.
Alzar la popularidad

Cabe resaltar que estos actos de proselitismo político también son una manera de los administradores del Gobierno para tratar de alzar su popularidad o para minimizar las críticas, en un momento determinado.

La actual administración no escapa a esta realidad y ha usado esta práctica, sobre todo en momentos cuando Varela y su equipo de trabajo se encuentran abajo en las encuestas.

Según la última encuesta de Dichter & Neira para los meses de junio y julio, solo 34% de los entrevistados aprobó la gestión presidencial, un desplome de 7 puntos porcentuales desde la última medición.

Esta semana, después de que se difundió la encuesta, el Consejo de Gabinete aprobó un documento negociable con el que los jubilados, a los que se les retuvo la segunda partida del décimo tercer mes por 11 años, cobrarán $366 millones. En total, 613 mil 683 extrabajadores serán beneficiados.

Esta no sería la primera vez que Varela recurre a un acto como este, ya que a principios de este año, luego de recibir críticas por usar dinero de las partidas discrecionales para pagarle una operación estética al secretario del Consejo de Seguridad, Rolando López, convocó a todo el que necesitaba operarse a un hotel y que no se retirara hasta habérsela realizado.

En otra oportunidad prometió que se construirán 100 mil casas de Techos de Esperanza, en vez de 25 mil.

$300

mil, aproximadamente, se gasta el Gobierno en los gabinetes sociales, aseguró Varela.
2019

año en que se realizarán las elecciones generales en suelo panameño.

FUENTE: Con información de Luis Miguel Avila - http://panamaamerica.com.pa