En un comunicado emitido anoche, la primera ministra Kamla Persad Bissessar anunció que analizará con detalles las acusaciones antes de aplicar alguna medida.
"No voy a confiar en los informes publicados en los medios, pero una vez más trataremos de obtener corroboración oficial antes de tomar cualquier decisión o pronunciamiento", manifestó.
El Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos tiene bajo investigación a Warner por un pago, por valor de 500 mil dólares, que realizó en 2011 a nombre de la Unión Caribeña de Fútbol a una empresa que dirigió quien fuera vicepresidente del organismo, Chuck Blazer.
También el Departamento del Tesoro norteamericano inició una pesquisa para descubrir la procedencia y el destino de dicho dinero.
Warner estuvo involucrado el pasado año en otro escándalo por manejar sobornos en las federaciones caribeñas con la intención de que el expresidente de la Confederación Asiática de Fútbol Mohamed Bin Hammam fuera elegido como cabeza de la Federación Internacional del Fútbol Asociado.
En Trinidad y Tobago el ministro también se encuentra bajo fuego de la oposición y algunos medios de prensa tras revelarse la supuesta existencia de una unidad policial secreta para combatir el crimen.
Aunque Warner niega tener conocimiento del hecho, el inspector retirado Mervyn Cordner, quien supuestamente dirigió la extinta unidad, insiste en que recibió instrucciones del titular de Seguridad Nacional.
Presuntamente, el comando, compuesto por 75 personas, entre policías, bomberos, miembros de los cuerpos de seguridad y de defensa, estuvo en funcionamiento durante seis meses, entre junio y diciembre del pasado año, pero cerró al no recibir más financiamiento.
| FUENTE: Prensa Latina |






