El conjunto dominicano, invicto en ocho juegos, se convirtió en el primer campeón latinomericano del Clásico y primer conjunto monarca distinto a Japón, país ganó las dos ediciones anteriores.
El cuadro boricua se quedó merecidamente con el subcampeonato tras dejar en el camino a selecciones como Venezuela, Estados Unidos y al bicampeón Japón en semifinales.
En la final, disputada en el estadio AT&T Park de San Francisco, California, en Estados Unidos, la ofensiva puertorriqueña estuvo apagada. Sólo batearon tres indiscutibles en el juego y no ligaron con hombres en base.
La selección dominicana, que se reivindicó luego de la dura eliminación en primera ronda en 2009, mantiene la hegemonía sobre Puerto Rico en Claśico. En los dos cotejos anteriores de este evento los quisqueyanos ganaron con marcadores de 4-2 y 2-0.
La victoria dominicana fue preservada por el relevista zurdo Pedro Strop, quien salió a relevar en el séptimo episodio con dos en base y sin outs.
Ponchó a Carlos Rivera y a Pedro Valdés, y obligó a Jesús Feliciano a conectar elevado de foul que atrapó el antesalista Miguel Tejada, en una buena jugada que cerró la entrada y apagó la rebelión del equipo de Puerto Rico.
Previamente, el abridor Samuel Dedudo, ganador del compromiso, trabajó sólidamente por espacio de cinco entradas. Permitió dos hits y recetó cinco ponches. El derecho Octavio Dotel lanzó el sexto episodio, pero se complicó en el inning siete.
El equipo dominicano se fue adelante en el mismo primer episodio. Con el experimentado Giancarlo Alvarado en la lomita por los boricuas, José Reyes inició con doble a la pared del jardín derecho y llegó a tercera con toque de sacrificio de Erick Aybar.
Seguidamente, Alvarado dio bases por bolas a Robinson Canó y con dos en las almohadillas, el cuarto bate Edwin Encarnación despachó doble para traer las dos primeras rayitas. Alvarado no salió para el segundo y cargó con la derrota.
La tercera carrera del conjunto quisqueyano llegó en la quinta entrada gracias a un doble de Erick Aybar que sirvió para remolcar a Alejandro De Aza.
Santiago Casilla retiró el octavo sin complicaciones y el cerrador Fernando Rodney se acreditó su séptimo salvado en siete salidas. El lanzador no permitió carreras en todo el campeonato.
Tras el out 27 que decretó el triunfo dominicana, los jugadores puertorriqueños salieron al terreno a felicitar a sus rivales, que dignamente ganaron el trofeo de campeones.
En la corta historia del Clásico, uno o dos equipos latinoamericanos no disputaban el título desde 2006, cuando Cuba cayó en la final ante Japón. Hace cuatro años, Corea del Sur sucumbió ante los japoneses.
La próxima edición del certamen está programada para 2017.
| FUENTE: AVN |





