Rousseff comentó que quiere discutir el plebiscito y la reforma política con el congreso y con el pueblo brasileño. "Tengo la convicción que habrá interés por parte del congreso y de los sectores de la sociedad para iniciar una discusión y llevar a cabo medidas concretas. También quiero discutirlo con todos los movimientos sociales y las fuerzas de la sociedad civil", dijo.
Aseguró que se encuentra comprometida con el combate a la corrupción y la impunidad, por tal razón expresó que fortalecerá las instituciones de control y propondrá cambios en la legislación actual "para acabar con la impunidad que es protectora de la corrupción".
Indicó que promoverá "acciones localizadas, especialmente en la economía, para que retomemos los niveles de crecimiento, para asegurar la valorizacion de los salarios, vamos a dar más impulso a la actividad económica en todos los sectores, en especial el industrial".
Además, afirmó que continuará combatiendo la inflación y estimulará "lo más rápido posible el diálogo y la alianza con todas las fuerzas productivas del país".
Rousseff expresó que "Brasil salió ganando esta disputa, vamos a continuar construyendo un mejor Brasil, un país más inclusivo, más moderno, el país de la solidaridad y de las oportunidades. Un Brasil que valoriza el trabajo y la energía emprendedora, que cuida a las personas y mira especialmente a las mujeres, a los negros y a los jóvenes. Un Brasil cada vez más dedicado a la educación, a la cultura, a la ciencia y a la innovación"
"Vamos a avanzar en este camino que nos va a ayudar a construir el presente y el futuro".
Mientras los presentes coraban "oe, oa, Dilma-Lula" o "corazón valiente", la mandataria agradeció a los brasileños, al vicepresidente, Michelle Teme, a los ministros, diputados, senadores, a los partidos de la coalición y al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.
"Agradezco a cada uno de la militancia combatiente, que fueron el alma y la fuerza de esta victoria, y también agradezco sin excepción a todos los brasileños (...) Envío mi agradecimiento desde el fondo de mi corazón a un militante que quiero mucho, el militante del pueblo de Brasil, al presidente Lula", dijo en declaraciones transmitidas por el canal Telesur.
Llamado de unidad
La presidenta reelecta, llamó este domingo a la unidad del pueblo de Brasil a favor de la patria, al tiempo que aseguró que estas elecciones no dividieron al país, sino que "movilizaron ideas y emociones que son contradictorias, pero movidas por un sentimiento en común, la búsqueda de un futuro mejor para el país".
"En lugar de hacer divergencias y de crear contrariedades, tengo la esperanza que la energía movilizadora haya preparado un terreno para la construccion de puentes", dijo, al tiempo que comentó que "el calor que se generó en el fragor de la disputa puede ser liberado en energía constructiva para un nuevo momento en Brasil, en donde se puedan encontrar puntos en común y "construir una nueva base de entendimiento para la nación".
Expresó que "en las democracias maduras la unión no significa unidad de una idea, tampoco la acción monopolítica supone, en primer lugar, la disposición para el diálogo. Esta presidenta está dispuesta al diálogo, este es mi primer compromiso en mi segundo mandato; el diálogo".
Añadió que una reelección tiene que ser entendida como un voto de esperanza para la mejora del Gobierno,al comprometerse con ser una mejor presidenta.
"Pueden tener la seguridad de que estoy lista para responder a este llamado, haciendo caso de este sentimiento que viene de los más profundo del alma del brasileño (...) También sé del poder que tiene cada presidente para liderar las grandes causas populares, y eso es lo que yo haré", subrayó.
"Hoy soy mucho más fuerte, más serena y mucho más madura para enfrentar esta tarea que ustedes me han delegado. Una vez más, Brasil, esta tu hija no va a huir de la lucha", dijo al finalizar su discurso.
| FUENTE: AVN |





