martes, 25 de febrero de 2020

(EE.UU.) Sanders arrasa en la carrera a la Casa Blanca

La revolución sanderista avanza viento en popa pero no hay tiempo que perder. “Hemos creado una coalición multigeneracional y multirracial que no sólo va a ganar en Nevada sino que va a arrasar en todo el país”, auguró el senador Bernie Sanders antes de que se conociera la magnitud de su victoria en este estado, dirigiéndose a sus simpatizantes ya desde Texas, uno de los 14 estados que votará en el supermartes del 3 de marzo. Sus rivales advierten de que quedan once días para frenar a Sanders. Para desazón de los mandos del partido, es el favorito incontestable a la nominación presidencial demócrata.

Sanders ganó el voto popular en los caucus de Iowa. Se impuso en las primarias de Nuevo Hampshire. Y el sábado arrasó en Nevada impulsado por primera vez por una amplia coalición de votantes con la que el senador por Vermont, socialista declarado, asegura que puede sacar a Donald Trump de la Casa Blanca. Los sondeos a pie de urna en Nevada demuestran que el suyo no es sólo un movimiento apoyado por los jóvenes o el ala izquierdista (liberal, en la jerga política estadounidense) del partido sino la amplia coalición de la que presume pero que hasta que no ha votado un estado demográficamente diverso como Nevada no se había materializado.

Sanders, de 78 años, fue el candidato más votado por todas las franjas de edad por debajo de los 64 años (paradójicamente, es su generación la que más se le resiste). Con educación universitaria o sin ella. Entre las mujeres, el grupo más activo políticamente del partido. Los latinos (el 53% apostó por él). Y por supuesto los blancos, aunque esto ya lo había demostrado. Otro dato a su favor es su buen resultado con los negros y moderados, entre los que fue el segundo candidato más votado, a escasa distancia de Joe Biden.

Con un 60% de los resultados contabilizados, Sanders habría conseguido un 46% de los votos en Nevada, muy por delante del resto. Biden, que hasta hace poco lideraba los sondeos en este estado de tres millones de habitantes, con casi un 30% de población de origen hispano, se quedaría en un 19,6%, seguido por Pete Buttigieg (15,3%) y Elizabeth Warren (10,1%). Ninguno de los rivales más inmediatos de Sanders ha tirado la toalla. El exceso de centristas no ha hecho si no reforzarle pero todos creen que al final caerá y, mientras tengan dinero, seguirán allí para emerger como alternativa, una estrategia que ya aplicaron los republicanos en el 2016 para frenar a Trump y que fracasó estrepitosamente. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de La Vanguardia
 

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