martes, 8 de septiembre de 2020

(Colombia) Cuentos infantiles de pandemia (+Opinión)

Por: Daniel Samper Ospina - Con ustedes, la versión revisada por la OMS de las fábulas para niños adecuadas al coronavirus y a las noticias nacionales.

BLANCA NIEVES Y LOS SIETE ENANITOS DE LA SERGIO.

A una hermosa muchacha que se hacía conocer con el alias de Blancanieves la detestaba su cruel madrastra, que tenía como hábito conversar con su espejo mágico a modo de selfie:

—Espejito, espejito: ¿cuál es la canciller más bonita?

El espejito solía decirle que ella, hasta que un día la madrastra lo encontró de mal genio:

—Cualquiera menos tú, hasta Carlos Holmes; pero la mejor canciller sería tu hijastra Blancanieves.

Presa de los celos, la terrible mujer pidió a un cazador de su partido que se ocupara de Blancanieves en el bosque. El cazador les dijo a sus hombres: “que parezca una baja en combate”, pero al final se conmovió, y la bella muchacha huyó entre árboles hasta que dio con una pequeña casita donde vivían siete enanitos, todos de la Sergio Arboleda, que trabajan en una mina de Minesa (y pretendían explotar el páramo de Santurbán).

Cuando la madrastra se enteró de que Blancanieves vivía, se disfrazó de una humilde vendedora ambulante y regalole una manzana podrida del ejército, y Blancanieves cayó, víctima de un forcejeo.

Un apuesto príncipe de sombrero aguadeño que pasaba por el lugar en su caballo de paso fino la vio:

—¡Qué bella dama! –exclamó—. Seguro ya no quedan más UCIS y por eso agoniza acá.

Acto seguido, la revivió con un toque en el codo y se fueron a pasar juntos la cuarentena, mientras Iván Duque nombraba a los siete enanitos en cargos de gran importancia nacional para los que no estaban preparados.

LA CENICIENTA.

A una bella empleada doméstica, de pequeña boca preciosa, la invitaron a una fiesta clandestina en Cali con las hijas de su patrona, unos concejales y además un mágico, si saben a lo que me refiero. La pobre mujer vio tutoriales para hacerse un tapabocas, pues no le alcanzaba ni para eso. Su sueño era subir fotos a Instagram con una aplicación que tenía unos filtros increíbles, pero que se desinstalaba automáticamente a las doce en punto de la noche.

La bella joven subía fotos espectaculares a sus historias en la fiesta y despertó la atención del mágico:

—Ve, muñeca, qué tapabocas más hermoso –díjole, para romper el hielo.
—Lo hice yo misma –repuso ella.

Súbitamente la policía allanó en el lugar y, en la estampida, la joven dama perdió la máscara.

El mágico terminó encontrándola y al día siguiente pidió a sus escoltas que buscaran a una mujer de boca pequeña a la que el tapabocas le ajustara:

—Que le horme bien lindo –ordenó.

Lleváronle a Marta Lucía Ramírez, pero el mágico dijo:

—No puede ser ella, es muy bocona.

Violando su reclusión, el expresidente Uribe le llevó una boquisucia que lo insultaba; el exregistrador Carlos Ariel colgose una peluca para hacerse pasar él mismo por dama. Pero nada.

Al final del día por fin apareció la empleada doméstica, a la cual su patrona acababa de despedir sin indemnización. El mágico le compró tapabocas N95, le pagó operación estética; se fueron de rumba a una biodiscoteca de Juanchito y fueron felices para siempre. ->>Vea más...

FUENTE: Artículo de Opinión - Los Danieles
 

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