miércoles, 1 de noviembre de 2017

(Cataluña - España) Puigdemont busca convertir el 21-D en un plebiscito y vuelve a apelar a Europa

El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, no se da por destituido. Y, dice, no ha viajado a Bélgica ni para pedir asilo, ni para escapar de la justicia. Pero tampoco aclara cuándo piensa volver a Cataluña, escudándose en que no hay "garantías" para su regreso. Y se muestra dispuesto a que se juzguen sus acciones, pero "en el marco europeo". Su objetivo en Bruselas no es otro más que el que durante meses ha tratado de lograr, hasta ahora sin éxito: internacionalizar el conflicto catalán.
Puigdemont también ha querido mandar un mensaje al Gobierno español, al que le ha retado a "aceptar" los resultados de las elecciones que han sido convocadas el 21 de diciembre en aplicación del artículo 155. El expresidente considera que sigue en el cargo, pero sí acepta la celebración de unos comicios que trata de convertir en un plebiscito. "Las elecciones del 21 de diciembre son un reto que tomamos con todas nuestras fuerzas", aseguró.

En Bruselas, sin contactos oficiales
"Como presidente legítimo, me he desplazado a Bruselas para hacer evidentes los problemas al corazón institucional de Europa y denunciar la politización de la justicia española", afirmó Puigdemont. El 'expresident' asegura que durante el tiempo que siga en Bruselas -que no ha especificado, a la espera de cómo se desarrollan los acontecimientos- cuenta con una "agenda europea" en la ciudad belga.

Sin embargo, como ya sucedió en sus anteriores desplazamientos a la capital comunitaria cuando aún ocupaba oficialmente en el cargo, pero ya estaba inmerso en el pulso con el Estado español, ninguna institución tiene previsto recibirlo y él no ha aclarado qué contactos mantendrá.

Mensaje a los catalanes: un largo camino
Puigdemont pidió a los catalanes que se preparen para "un largo camino". Alabó la actuación de todos sus 'consellers' y aseguró que se mantiene en contacto permanente con Barcelona. Y pretende, además, mantener la actividad del Govern cesado, que considera el legítimo ejecutivo de Cataluña.
Desde Bruselas, dijo que "apoyarán" todas las iniciativas destinadas a boicotear la aplicación de las medidas que el Gobierno central decida, en la aplicación del artículo 155. Les pidió que "hagan todo lo posible para evitar la demolición del sistema institucional catalán". "Los que salvaron las escuelas, salvarán las instituciones", aseguró el 'president', quien insistió también en la importancia de que la resistencia sea pacífica.

Una sala desbordada
La rueda de prensa de Carles Puigdemont en Bruselas levantó muchísima expectación. La convocatoria, organizada a través de las redes sociales y el boca a boca, desbordó la pequeña sala alquilada para el evento. En un primer momento, Puigdemont y sus acompañantes trataron de celebrar su comparecencia en el centro internacional de prensa de Bruselas, el Residence Palace, un edificio de gestión pública que suele albergar eventos de este tipo. Finalmente no se le cedió esta sala y han tenido que recurrir a una opción privada.

FUENTE: Con información de https://www.elconfidencial.com