El plan implica una profunda reestructuración del sistema bancario del país que incluirá fuertes pérdidas para los grandes depositantes, pero aparentemente no se verán afectados por penalidad o tasa alguna los que posean menos de 100.000 euros en sus cuentas, informó la agencia de noticias Europa Press (EP).
"Los esfuerzos han culminado", escribió el mandatario chipriota en Twitter para anunciar el compromiso negociado con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde; y los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy; la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso; y el BCE, Mario Draghi. También participaron el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn.
Aún resta que el Eurogrupo (compuesto por los ministros de Economía y Finanzas de la UE) ratifique el convenio y cierre los últimos detalles.
El acuerdo obliga a liquidar el segundo banco del país, Laiki, que, de acuerdo con el diario español Expansión, especializado en Economía, será dividido en un banco bueno (con los depósitos de menos de 100.000 euros) y un banco malo (con los superiores y los acreedores junior y senior).
El primero seguirá operando y el segundo se liquidará, lo que impondrá retenciones a los depositantes no asegurados y a todos los tenedores de bonos. "Será la primera vez en la crisis del euro que los acreedores senior de una entidad financiera comparten la carga.
Los ahorristas del Banco de Chipre, el más importante de la nación, también sufrirán importantes pérdidas, pero la entidad sobrevivirá. Descarta, además, la imposición de tasas a los depositantes decidida por el Eurogrupo el sábado, que afectaba incluso las cuentas de 100.000 euros.
No se requerirá una aprobación del Parlamento chipriota, pues ya el pasado viernes aprobó una ley para reestructurar bancos y otra para mantener el control de capitales.
El compromiso se produjo apenas unas horas antes de que venciera el ultimátum que había dado el BCE para cortar la liquidez de emergencia a la banca de Chipre, lo que la habría implicado la quiebra del país y su salida del euro.
Expansión precisa que, en el fondo, hay un problema oficial y uno real con respecto a la crisis de este país. El oficial es que el país necesita 17.500 millones de euros, y la UE y el FMI solo quieren colocar 10.000 millones. Para el resto, el Eurogrupo y Chipre acordaron una tasa a todos los depósitos, que fue rechazada en el Parlamento chipriota el lunes y desencadenó fuertes críticas porque castigaba también a los depósitos protegidos, es decir, los de menos de 100.000 euros.
El problema real sería entonces que "Chipre quiere limitar el impacto a los grandes depositantes de sus bancos –la mayoría no residentes–, porque confía en mantener su modelo de negocio: ser un refugio de grandes fortunas".
| FUENTE: AVN |





