La publicación asegura que los fondos fueron trasladados en maletas, mochilas e incluso bolsas de plástico a las oficinas del mandatario de esa nación centroasiática y que se hicieron regularmente una vez al mes.
"Lo llamamos dinero fantasma", afirmó Khalil Roman, quien fue jefe adjunto de personal de Karzai de 2002 a 2005.
De acuerdo con el exempleado gubernamental, el dinero "llegaba de manera secreta y se dejaba en secreto".
Valoraciones de un funcionario de Washington, también recogidas por el Times, señalan que esos recursos pretendían comprar la influencia de la CIA en ese país, fomentaron la corrupción y dieron más poder a los llamados señores de la guerra, lo cual socava la estrategia de salida de Afganistán (prevista para 2014).
"La mayor fuente de corrupción en Afganistán fue Estados Unidos", ratificó la propia fuente sin ser identificada.
Según el material, gran parte del dinero fue a parar a jefes militares y políticos, no pocos vinculados con el tráfico de drogas y, en algunos casos, con el Talibán.
Los pagos en efectivo parecen no estar sujetos a la supervisión y las restricciones impuestas a la ayuda oficial estadounidense a Afganistán o a los programas de asistencia oficiales de la CIA, ni tampoco violar las leyes de la Casa Blanca, considera el artículo.
Estados Unidos invadió ese territorio en 2001 con el apoyo de una coalición multinacional.
| FUENTE: Prensa Latina |





