El apoyo de la CIA al Gobierno neogranadino fue en el área financiera y tecnológica, y se realizaron en paralelo a las actividades del Plan Colombia, creado en el año 2000 por el expresidente colombiano Andrés Pastrana.
Las gestiones de las CIA –que también incluye espionaje sustancial de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA)– fue financiada a través de un presupuesto negro multimillonario que no forma parte del paquete oficial de 9 mil millones de dólares del Plan Colombia, indica el Washington Post, citado por Telesur.
El programa encubierto de la CIA proporcionaba al Gobierno colombiano dos servicios esenciales. El primero consistía en otorgar a los servicios de inteligencia de Colombia el seguimiento, en tiempo real, de los líderes de las FARC que permitió a las fuerzas colombianas capturarlos.
El segundo, a partir de 2006, fue la dotación de un equipo de geolocalización por GPS, cuyo costo es de 30 mil dólares. Este dispositivo convierte una bomba de gravedad de poca precisión de unos 200 kilos en una bomba inteligente de alta precisión y gran alcance.
Esa tecnología, a través de las llamadas bombas inteligentes, permitió en marzo de 2008 matar al entonces número dos de las FARC, Raúl Reyes, que cayó en una zona fronteriza de Ecuador, confirmó el diario estadounidense
| FUENTE: AVN |





