La detención del gobernador de la norteña región de Áncash, César Álvarez, fue ordenada ayer por un juez que dispuso apresar también a otros 29 implicados en el asesinato, en marzo pasado, del consejero regional, Ezequiel Nolasco, rival político de Álvarez.
Hasta anoche habían sido arrestados diez de los involucrados, entre ellos el sindicado como autor material del crimen por encargo. La lista de acusados incluye a los cómplices directos, seis policías custodios de Álvarez y otros funcionarios de su administración.
Las decisiones judiciales y las operaciones de la policía fueron precedidas por una intensa campaña mediática y política en torno al desborde de la delincuencia y el sicariato, así como la corrupción y la violencia política en Ancash.
Entretanto, el gobernador opositor de la norandina región Cajamarca, Gregorio Santos, es investigado por supuesta recepción de sobornos de empresarios que obtuvieron en años anteriores contratos para realizar obras para la administración regional.
La medida fue resuelta tras una investigación de la Contraloría General de la República que dictaminó irregularidades en el manejo de fondos del gobierno cajamarquino.
Dos exfuncionarios de un organismo vinculado al gobierno regional fueron previamente detenidos por la policía, acusados de colusión, cohecho y asociación ilícita para delinquir
El vocero de la administración regional, César Flores, dijo que Santos es inocente, que no hay pruebas en su contra y que es víctima de una sucia campaña para desprestigiarlo por sus posiciones radicalmente opositoras y adversas a intereses empresariales.
Aseguró que el gobernador se encuentra fuera de su sede por razones de salud y que el lunes próximo responderá a las acusaciones en una conferencia de prensa.
| FUENTE: Prensa Latina |





