"Cuando se bombardean hospitales, niños y viejos, me parece que es un genocidio", expresó este lunes el mandatario uruguayo, lo que generó malestar y rechazo en la embajada de Israel en Uruguay.
Más tarde, el cónsul israelí, Ron Gestenfeld, aseguró que quienes utilizan ese término (genocidio) es por ignorancia y agregó que "un amigo no habla de otro amigo sin investigar los hechos", reseñó la agencia cubana Prensa Latina.
Posteriormente, la nueva embajadora de Israel en Uruguay, Nina Ben-Ami, dijo sentirse molesta y en shock, tras las declaraciones de Mujica. "No es el tipo de lenguaje que esperaba de un país amigo", expresó.
El presidente de Uruguay subrayó -ante las críticas de los pro-israelíes- que "nadie me puede acusar de antisemita, ni cosa por el estilo. Pero esto es un fanatismo que ha cundido y que no se puede sostener".
Por su parte, el canciller uruguayo, Luis Almagro agregó que el bombardeo del Ejército israelí sobre el pueblo palestino constituye "un claro caso de asesinato".
Indicó que su país evalúa sus relaciones diplomáticas con Israel porque ningún país puede actuar por encima del Derecho Internacional y "ningún país puede dar impunidad a sus soldados cuando están cometiendo estos asesinatos".
| FUENTE: AVN |






