El Departamento del Tesoro de EEUU ha anunciado el establecimiento de nuevas sanciones contra Irán como respuesta a la prueba de nuevos misiles por parte del régimen iraní, que, según los servicios de inteligencia de Alemania (los primeros en dar la voz de alarma), tendrían capacidad para llevar una carga nuclear. Las sanciones están dirigidas a varios individuos y entidades iraníes presuntamente implicadas en el suministro de material para esta prueba. Estos materiales, según EEUU, no forman parte del acuerdo nuclear alcanzado con Irán en 2015, y por lo tanto serían ilegítimos."El continuo apoyo de Irán al terrorismo y el desarrollo de su programa de misiles balísticos supone una amenaza a la región, a nuestros socios en todo el mundo, y a los Estados Unidos", ha declarado John Smith, director en funciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro. "La acción de hoy es parte de los esfuerzos en marcha por parte del Tesoro para contener la actividad maligna de Irán en el extranjero fuera del marco del JCPOA [las siglas en inglés de Joint Comprehensive Plan of Action, como se conoce al acuerdo nuclear]. Seguiremos aplicando activamente todas las herramientas en nuestra mano, incluyendo las sanciones financieras, para hacer frente a este comportamiento", ha subrayado.
Los proyectiles que han motivado las sanciones son misiles de crucero Sumar, que tienen un alcance de 2.000 a 3.000 kilómetros, lo que, sumado a su capacidad de portar una carga nuclear, los convierten en altamente preocupantes para Europa y EEUU. Según expertos militares, son más difíciles de detener que los balísticos, porque pueden volar a menor altitud y evadir los radares. En la prueba realizada esta semana, el misil voló unos 600 metros.
En realidad, la diplomacia estadounidense lleva mucho tiempo barajando cómo enfrentarse a la aceleración del programa de misiles iraní. En diciembre de 2015, la Administración Obama estuvo a punto de imponer nuevas sanciones tras el disparo de una prueba a menos de un kilómetro de un portaaviones estadounidense, pero finalmente el Gobierno estadounidense decidió no seguir adelante para no poner en riesgo el acuerdo nuclear. Un acuerdo que, sin embargo, Donald Trump siempre ha considerado "muy malo", por lo los nuevos ocupantes de la Casa Blanca no tienen las reticencias de sus antecesores a la hora de mostrarse combativos respecto al régimen iraní.
Horas antes, el propio Trump había tuiteado: "Irán está jugando con fuego - no aprecian lo 'amable' que el presidente Obama fue con ellos. ¡Yo no!".
Iran is playing with fire - they don't appreciate how "kind" President Obama was to them. Not me!— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) February 3, 2017
FUENTE: Daniel Iriarte - http://www.elconfidencial.com





