jueves, 8 de agosto de 2019

(Panamá) El padre David Cosca reservó dos cabañas en el hotel El Panamá

El padre David Cosca no solo alquiló la habitación #47 del hotel El Panamá donde se hospedó Hidadi Santos Saavedra, el único imputado por la extraña muerte de Eduardo Calderón, el 7 de julio de 2018.
Trascendió que además de la cabaña para su ahijado, David Cosca reservó la habitación #48, que está ubicada justo al lado de la #47.

El sacerdote hizo los trámites de arriendo a las 3:22 p.m. del viernes 6 de julio y canceló ambas piezas con su Visa 4 you unos minutos más tarde: a las 3:26 p.m., reveló Emeldo Márquez, fiscal de la Sección de Homicidio/Femicidio de la Fiscalía Superior Metropolitana.

El funcionario de instrucción informó que aquel cuarto fue separado para dos señoras que son miembros del Ministerio de Amigos de Jesús, un grupo católico activo.

Empero, ninguna de las religiosas están señaladas en el expediente del caso, añadió Emeldo Márquez.

Un extranjero es testigo de las últimas horas de vida de Eduardo Calderón

Durante el segundo día de audiencia del juicio oral en el proceso denominado 'Caso David Cosca', varios testigos pasaron frente al estrado.

Uno de ellos fue Silverio Gregorio Santiago Torres, un asistente médico de nacionalidad venezolana que lleva 20 años laborando para el Servicio de Emergencia Médica Móvil (Semm).

Como testigo de la Fiscalía Superior Metropolitana, Silverio Santiago relató las últimas horas de Eduardo Calderón, aquella madrugada del 7 de julio de 2018.

Él llegó al hotel en un segundo vehículo de emergencia, ya que minutos antes otra ambulancia con paramédicos brindaron los primeros auxilios al herido.

"Cuando llegamos ya mis compañeros lo tenían en una camilla y lo montamos a la ambulancia", expresó el testigo.

Una vez dentro del auto de emergencia, el paciente se mostró combativo, decía palabras obscenas y no permitía que lo ayudaran, relató Silverio Santiago.

"Decía frases como 'me la van a pagar', 'me engañaron', 'hijos de puta', 'eso no se hace', 'eso no se va quedar así'", expresó el asistente médico ante los ocho integrantes del jurado de conciencia.

Añadió que Eduardo Calderón apretaba los puños, que él trataba de hablar pero "que estaba alerta, mas no consciente de su entorno".

Nunca mencionó un nombre específico, pero durante todo el traslado desde el hotel hasta el Hospital Santo Tomás, el herido no paró de maldecir y jurar tomar venganza.

El asistente médico comentó que Eduardo Calderón sangraba por los oídos, fosas nasales y hasta por la boca, pero que al revisar su cuero cabelludo no encontró herida alguna, tampoco en su anatomía.

Hasta el momento, ninguno de los cinco colaboradores del hotel El Panamá que han servido como testigos han podido determinar cómo, cuándo y por dónde Hidadi Santos Saavedra salió del recinto.

FUENTE: Con información de José Chacón - Panamá América
 

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