domingo, 3 de noviembre de 2019

(España) Pescueza, un pueblo para envejecer en casa

Las principales arterias de comunicación de las ciudades conectan sus puntos más transitados. Pescueza, un pequeño municipio cacereño de apenas 200 habitantes no iba a ser menos. Su censo está muy envejecido y, dado que los lugares que más frecuentan sus vecinos son el centro de día, la iglesia y el ambulatorio, el ayuntamiento decidió construir un carril-andador azul con suelo antideslizante en el que los mayores tienen preferencia. No solo eso, sino que además cuentan con pasamanos en las calles con pendiente e incluso con un coche eléctrico para ir a recoger a los vecinos que no pueden ya desplazarse por sí mismos.

Hace unos años esta localidad extremeña decidió poner en marcha un programa pionero bajo el nombre de ‘Quédate con nosotros’ con el que buscan generar un entorno amable y completamente adaptado para los vecinos más mayores. El proyecto trata de romper con la idea tradicional de cuidar a los ancianos en un asilo y busca evitar que no tengan que abandonar las casas en las que han residido toda la vida. “La idea era que la gente no tuviese que marcharse del pueblo. No solamente cuidar a los mayores, sino generar empleo aquí” explica Constancio Rodríguez, presidente de la Asociación Amigos de Pescueza, uno de los colectivos que promueven la iniciativa.

El envejecimiento de la población, debido tanto a las bajas tasas de natalidad como al éxodo de la gente joven a las ciudades en busca de oportunidades laborales, es uno de los principales retos a los que se enfrenta la España Vacía. En Pescueza han logrado hacer de esto una virtud y han transformado el pueblo en una especie de residencia de ancianos al aire libre, aunque los promotores prefieren denominarlo simplemente “una comunidad amable con los mayores”. “La administración tiene que entender que debe primar servicios en las zonas rurales porque sino están favoreciendo la concentración en las grandes ciudades” sentencia Constancio.

En este pueblo los ancianos tienen todas sus necesidades cubiertas: servicio de lavandería, peluquería, comida y cena a domicilio e incluso un teléfono con teleasistencia al que pueden llamar si se encuentran mal o se sienten solos. Gracias a un programa de voluntariado gestionado por la Unión Democrática de Pensionistas cuentan con un sistema de acompañamiento a la soledad por el que un grupo de alumnos universitarios llaman y comparten experiencias semanalmente con los mayores de Pescueza. “Este sistema les ayuda mucho a subir la autoestima” comenta Constancio. Durante el día pueden realizar actividades como talleres o gimnasia, aunque muchos prefieren acudir a relacionarse a la Plaza Mayor, donde se encuentra el único bar del pueblo. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de DANIEL SOUSA - Cadena Ser
 

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