
"Llevo diez años viviendo en la ciudad y sé adónde puedo recurrir y adónde no para este tipo de cosas", explica Alejandro por teléfono desde Corea del Sur. Otros amigos menos previsores compraron un billete de avión y sufrieron las aglomeraciones de personas que querían salir de Wuhan. A Alejandro y su esposa les llevó dos días salir del país y su escapada estuvo planificada al milímetro y apoyada por la empresa en España. Primero, viajaron desde Wuhan a la cercana Xianning, a unos 100 kilómetros. Desde allí, ese mismo jueves, se fueron en tren hasta Shanghai, donde 48 horas después pudieron coger un avión al país vecino.
En Corea del Sur, lo primero que hicieron fue advertir a las autoridades locales de que venían de Wuhan, el epicentro de un virus respiratorio que ha acabado ya con la vida de más de 1.300 personas y ha contagiado a más de 50.000 en todo el mundo. Como precaución, los coreanos les pusieron en cuarentena en un hotel. Pasado un tiempo, comprobaron que no tenían síntomas y les llevaron a un hospital para hacerle todas las pruebas pertinentes. Los resultados del coronavirus (recientemente bautizado como Covid-19), afortunadamente, fueron negativos.
Salir del virus para acabar con él
Hasta aquí, el relato de una pareja con suerte y picardía que actuó de forma decidida. Pero la historia tiene un giro de guion casi de película: Alejandro Aparicio es Director General en Asia y Pacífico de Genómica, una empresa española perteneciente al grupo Pharma Mar con laboratorios en Madrid que está desarrollando un kit de diagnóstico molecular para detectar "el ADN del coronavirus". Es decir, identificar este virus de forma más veloz y eficaz para frenar su contagio. "Sería más rápido, más sencillo y más específico que los tests actuales", cuenta Alejandro, biólogo madrileño de 34 años y residente en China desde 2010. ->>Vea más...
FUENTE: Con información de CARLOS BARRAGÁN - El Confidencial