martes, 26 de mayo de 2020

(Colombia) “Los frutos del árbol envenenado”: la investigación de la Ñeñepolitica puede cambiar de rumbo (+Opinión)

Por: Amalfi Rosales - Desde que se inició la investigación para dar con el responsable del asesinato del hijo del sastre, Oscar Rodríguez, ocurrida en el 2011, al parecer encontraron muchas sorpresas, pues, según, en la carrera por esclarecer dicho homicidio, la fiscalía dio la orden de interceptar 5 líneas telefónicas que, un informante clave, habría entregado a los investigadores, entre esas, incluye uno de los números que pertenecía al ganadero José Guillermo “Ñeñe Hernández” quien en su momento era uno de los sospechosos del homicidio..

Después del escándalo nacional que ha producido la “Ñeñepolitica”, así llamada por la prensa, se ha manifestado, progresivamente, una serie de actuaciones que evidencian un objetivo claro y contundente por parte de la Fiscalía General de la Nación, en cabeza del Fiscal General, Francisco Barbosa Delgado, frente a las interceptaciones realizadas por la Policía Judicial a los audios entorno a la investigación del Ñeñe Hernández por diversos delitos.

Desde que se colocó en conocimiento la transcripción de tales audios en el Portal La Nueva Prensa, la Fiscalía ha evidenciado actuaciones fugaces y de dudosa objetividad frente a los Investigadores que solicitaron la interceptación a las líneas telefónicas, entre esas, Blu Radio, en donde se afirma que una de sus fuentes dentro de la Fiscalía manifestó puntualmente que:

“Estamos investigando si aprovecharon el proceso que se adelantaba por la muerte de Óscar Rodríguez para meter 5 líneas. Esto no afecta en nada la investigación del caso del Ñeñe… Se está investigando si iban a interceptar ilegalmente 5 líneas que nada tienen que ver con este proceso y las metieron dentro de la investigación para darles apariencia de legalidad”.

En razón a lo anterior, y sumando a esto las diversas declaraciones realizadas por Barbosa Delgado por medios de prensa, se denota la clara intención de la Fiscalía en desacreditar a los investigadores que solicitaron, conforme a la ley, las interceptaciones del Ñeñe Hernández y consecutivamente lograr así la ilicitud de estas dos líneas telefónicas.

La unidad investigativa de este medio de comunicación tuvo contacto con el testigo clave de todo este escándalo que involucra al presidente de la Republica Iván Duque, se trata de un ex miembro de la organización, José Carlos García, quien es conocido con el alias de la “Penca” y su testimonio ha sido fundamental para dar con los asesinos del hijo de Carlos Rodríguez. “Yo he sido testigo en varios casos en contra la organización de Marcos Figueroa y Kiko Gómez, vengo rindiendo declaraciones hace mucho tiempo y diciendo las cosas. Los crímenes atroz que ellos cometieron, los números de teléfonos del Ñeñe Hernández y entregué otros números telefónicos de la Organización de Marquitos Figueroa; varios integrantes de la esa organización. Como lo vengo diciendo, el Ñeñe Hernández era patrocinador y luego testaferro de la Organización de Marquito Figueroa; fue quien dio la orden a Marco Figueroa para que mataran al hijo del sastre” indico García.

¿Ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio?

La prueba ilícita en nuestro país, es aquella que se obtiene violando los derechos fundamentales de las personas, garantía evidente en un Estado Social de Derecho que busca proteger la intimidad y otros derechos de sus ciudadanos.

Esta ilicitud de la prueba que ha sido legalmente reglamentada y sostenida por la jurisprudencia, trae consigo lo que se conoce como la teoría de los “frutos del árbol envenenado”, doctrina que hace referencia a que las pruebas de un delito que han sido obtenidas de manera ilícita, impedirán que en el proceso judicial puedan ser utilizadas en contra de cualquier persona, en el sentido de que la prueba que, directa o indirectamente, y por cualquier nexo, esté viciada, deberá ser considerada como nula.

Entonces, haciendo referencia al apartado anterior, es lógico pensar que la Fiscalía tiene como finalidad última, frente al caso mediático del Ñeñe Hernández. Donde se comprometen importantes figuras de la política colombiana, además que los números telefónicos interceptados, que asumía el testigo pertenecían a unos miembros de la Organización criminal, resultaron perteneciendo a funcionarios de la misma institución a la que pertenecían los investigadores.

Declarar ilegal una parte de la prueba, en cuyo caso, son las interceptaciones que, según los miembros de la Policía Nacional, se hicieron en su contra, para poder, así, declarar nulo todo el elemento material probatorio que podría abrir paso a otras investigaciones y por otras circunstancias.

“El que para evitar que se use como medio cognoscitivo durante la investigación, o como medio de prueba en el juicio, oculte, altere o destruya elemento material probatorio de los mencionados en el Código de Procedimiento Penal, incurrirá en prisión de cuatro (4) a doce (12) años y multa de doscientos (200) a cinco mil (5.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes”.

Es pertinente precisar que ello se transforma en una falacia que fue aclarada en diversas ocasiones. Si bien, las líneas telefónicas de los miembros de la Policía se encontraban interceptadas, éstas fueron otorgadas por una fuente con alta credibilidad y que pertenecía a la Organización Criminal de alias “Marquitos Figueroa”, cabecilla de los autores del homicidio de Óscar Rodríguez hijo de Carlos Rodríguez también Ganadero.

Adicionalmente, tales líneas fueron solicitadas conforme a derecho ante el Fiscal titular de la investigación quien dio el aval para llevar a cabo la acción de interceptación.

Por otro lado una fuente de la Fiscalía quien pidió no divulgar su identidad, precisa que; “En el momento en que los analistas de dicha línea manifestaron que no existía relación alguna de estado números telefónicos otorgados, con el proceso en curso, se solicitó su cancelación y se dejó constancia de ello, situación que no presentó ningún inconveniente, pues como es bien sabido por parte de Policía Judicial y Fiscalía, en ocasiones las interceptaciones que ofrecen los informantes, pueden estar erradas o por diversas situaciones ajenas a la voluntad de quien las otorga, salen del alcance del verdadero objetivo, en cuyo caso se procede a solicitar su debida cancelación, aclaró una fuente consultada. Así mismo, después de la cancelación de estas líneas telefónicas pertenecientes a los miembros de la Policía, dicha información no se utilizó ni fue conocida por otros sujetos fuera de los Analistas, Investigadores y Fiscal titular del proceso, guardando la reserva que manifiesta la ley 906-2004 en relación a las interceptaciones y evidenciándose que si bien existe un daño, como muchos que ocasiona el Estado, este no fue antijurídico, pues se sustenta en un error invencible para los investigadores, es decir, era imposible determinar que las líneas otorgadas por la fuente no eran conexas al caso en cuestión sin su previa interceptación y verificación.

Esta explicación deja mayor claridad sobre el génesis investigativo que pretende iniciar la Fiscalía en contra de los Investigadores y contra los periodistas que consecuencialmente el fiscal Daniel Hernández delegado antes el tribunal quien aparentemente, través de artimañas y declaraciones mentirosas, buscan desvirtuar la veracidad de la prueba legalmente obtenida y lograr así tornar todo el elemento material probatorio como ilegal.

Cabe recordar que BLU Radio conoció un informe que está en poder del Consejo Superior de la Judicatura en el que la Procuraduría le certifica que los radicados o procesos que menciona un anónimo en la denuncia que interpuso en contra del ex fiscal del caso chuzado Daniel Hernández, sí corresponden a 22 procesos de su despacho. Así mismo 20 funcionarios de la Dirección de Investigaciones Especiales de la Procuraduría ingresaron al búnker de la Fiscalía el pasado mes de noviembre del años anterior (2019) para hacer una visita especial en los despachos de dos fiscales, Daniel Hernández y Álvaro Betancur. Ambos fueron denunciados por supuestas interceptaciones ilegales. La fuente de la Fiscalía reveló que Hernández, quien era el hombre de confianza del ex Fiscal Néstor Humberto Martínez, ahora pasó a ser mano derecha del Fiscal General de la Nación, Francisco Barbosa. ¿Por qué será?

Todo apunta a “Goyo” Hernández, hermano del Ñeñe.

Según el testigo José Carlos García Cataño, y quién autorizó divulgar su nombre, se está tratando de desviar el caso para dejar sin efecto las pruebas obtenidas legalmente e involucrar a los que, de forma transparente, realizaron una investigación, logrando determinar a los verdaderos culpables de un asesinato que durante sus inicios estuvo viciado por las autoridades jurídicas; le preguntamos a García Cataño sobre quienes estarían detrás de todo, y expresó: “Hay muchas personas que están interesadas como Marcos Figueroa, el líder de la organización; está Paul Corrales; está Milton Alejandro Figueroa; “Goyo” Hernández, hermano del “Ñeñe” Hernández, muchas personas.

¿Cuándo usted aportó los números telefónicos sabía a quién pertenecían? “No, yo no sabía que eso pertenecía a unos integrantes de la policía, me pasaron los números del Ñeñe y me pasaron números de gente que pertenecían a la organización de Marquitos Figueroa, pero yo no sabía que era a ningún policía y tengo pruebas contundentes de policías que le están colaborando a la organización de Marquitos desde hace mucho tiempo.”

Sin embargo en su columna en revista Semana, la periodista María Jimena Durán revela la llamada que, dice ella, demostraría que José Gregorio Hernández (‘Goyo’) “podría haber sido una ficha clave en la estructura que se montó en el Cesar y La Guajira, con el presunto propósito de comprar votos en favor de la candidatura de Iván Duque”.

Por su parte, Diario La Libertad, indagó otras fuentes confidenciales y de alta credibilidad que “Goyo” estaría fraguando, junto con la fiscalía, al igual que funcionarios del Gobierno, un supuesto plan para desacreditar a los periodistas Gonzalo Guillen y Daniel Mendoza, así como dejar sin efectos legales los audios recogidos por interceptaciones de la policía Judicial, en la llamada la Ñeñepolitica y judicializar a los que dieron lugar a este escándalo que hoy tiene en tela de juicio las elecciones presidenciales de las cuales gano Iván Duque.

La historia de la Ñeñepolitica parece tomar un nuevo rumbo de lograrse el objetivo de la Fiscalía, pues no es fácil dar una batalla teniendo como adversario a los llamados intocables de este país.

FUENTE: Artículo de Opinión - La Nueva Prensa de Colombia
 

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