domingo, 18 de abril de 2021

(España) Rocío Carrasco contó los problemas que tuvo con su exmarido por la custodia de sus hijos

'Algo se me fue contigo' es una de las canciones más emotivas de Rocío Jurado y en la que ella rendía tributo a la suya con enorme emoción cada vez que la interpretaba en los escenarios. Este es el título elegido por La Fábrica de la Tele para el séptimo capítulo de 'Rocío, contar la verdad para seguir viva', en el que Rocío Carrasco rememora uno de los momentos más duros de su vida, la muerte de 'la más grande', víctima de un cáncer de páncreas.

El episodio comenzaba precisamente con esta canción y una serie de imágenes muy felices de Rocío Carrasco con su madre, por lo que la emoción brotó a sus ojos de manera casi inmediata. "Esta canción me lleva a ella a esa eterna madrugada", manifesta Rocío al rememorar unas horas durísimas, pues su madre falleció a las cinco de la madrugada, como anunció su hermano y mánager, Amador Mohedano.

Pero lejos de que el punto de partida, si se nos permite parafrasear otra de las canciones de la Jurado, fueran momentos tristes, el documental arranca con la familia de fiesta y Fidel tocando la guitarra: "A ella le encantaba que tocara y le cantara. Él siempre ha sido muy vergonzoso para esas cosas. (...) Fidel se gana a mi madre en el punto y hora en el que ella le conoce. Por eso he dicho que, pese a todo lo que se ha dicho y todo lo que se han encargado de decir y de enmierdar, la relación que ellos dos tenían la sabía ella, la sabe él y la sé yo".

Sin embargo, este tono festivo pronto se rompe cuando empiezan a reproducir muy duras críticas contra Fidel Albiac, a quien en distintos programas de Telecinco del pasado acusaban de no trabajar. "No interesaba que estuviera a mi lado y había que desprestigiarlo y humillarlo. De todas formas, me parece una auténtica vergüenza. Me da asco, esa es la palabra, que la gente tenga esa facilidad para vomitar cosas, que son humillantes y que lo que quieren es dejar en mal lugar a alguien que no les ha hecho nunca nada en su vida. Está en todo su derecho de querer ser el gran desconocido para la mayoría de la gente y el gran conocido para la gente que tiene la suerte de conocerlo".

Le preguntan entonces a Rocío sí es un interesado, a lo que replica: "Para nada. Lo dio todo y se metió en una historia de la que ha salido y sale perjudicado sin pedir nada a cambio. Entró en esta relación con el corazón en las manos y me lo dio entero. Si hubiera sido un oportunista o un caradura, la historia habría sido otra y otro gallo hubiera cantado".

Entonces emerge en el relato Antonio David Flores y su etapa televisiva en 'Crónicas marcianas': "Aparece dándose golpes de pecho, diciendo que no le dejan estar con mis hijos, soy el mejor padre del mundo, yo quiero estar con mis hijos... Eso unido a lo que les estaba haciendo a los niños me llevó a pensar que quizás si yo accedía de alguna manera y contribuía a que él estuviera más tiempo con los niños, todo eso iba a cesar y me iba a dejar en paz porque supuestamente conseguía lo que quería".

Sin embargo, los problemas no cesaron: "Quiero dejar claro que hay un primer momento en el que en un momento de flaqueza me planteo darle a los niños, no seguir luchando por ellos. Vivía en un estado de pánico y alerta. Hubo un día que dije que si le daba los niños por completo...". Rocío Carrasco asegura que "me duró horas, pero siempre me he encargado de que esos niños quisieran estar con su padre y guardar su cara. Los niños querían estar con su padre, claro que sí. Lo que determino es que tengo una sentencia en la que se me da la custodia por completo. Fui a ver si haciendo un convenio regulador de forma privada y dándole los niños quince días y otros conmigo... Cuando llegamos al convenio y le comento a Fidel que voy a hacer esto, me dice que le parece perfecto. Llegamos a la conclusión de que si eso era lo que quería, todo eso pararía, el machaque a los niños y lo público". "Me reúno con el que entonces era mi abogado, hacemos un convenio regulador, llama a la parte contraria. Se queda firmado por mí seis meses en la mesa del despacho de Doroteo López Royo, para que el ser y su abogado fueran a firmarlo. Esos seis meses tuve que tragarme todos los 'Crónicas marcianas' del mundo con los golpes de pecho, de que no me dejan ver a mis hijos. ¿Cómo le explicas a una niña de cinco o seis años que va al colegio y tiene compañeros que yo no le dejo a su padre que no los vea y que tiene un convenio sobre la mesa que no firma porque no le da la gana", añade. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de Juanra López - El Confidencial
 

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