lunes, 12 de julio de 2021

(Colombia) Los motivos del hacker (+Opinión)

Por: Daniel Coronell -
Valdría la pena conocer la razón que lleva al señor Sepúlveda a negar lo que sostuvo por tantos años. Tal vez sea la misma que lo animó a no declarar en los procesos de David Zuluaga y de Luis Alfonso Hoyos.

El exministro Óscar Iván Zuluaga está lanzando su candidatura sobre lo que llama “la corroboración de la inocencia de mi hijo David” y “el falso caso del hacker”. La verdad es que los documentos judiciales no dan para tanto. Ni el proceso contra su hijo ha hecho tránsito a cosa juzgada, ni es falso el caso del hacker cuya sentencia está firme y ejecutoriada. Lo que celebra es el silencio de un testigo.

Quizás en medio del júbilo que lo embarga por la mediocre competencia que tiene para ganar la candidatura de su partido –y pensando que el toque mágico de Uribe sigue existiendo a pesar de su desplome– el doctor Zuluaga no ha leído lo que dice la Fiscalía en la orden de archivo de la investigación de su hijo.

En la página 34 indica textualmente: “Resulta claro que el comportamiento del señor David Zuluaga Martínez, pese a que exista duda de su actuar y se logra desvirtuar su presunción de inocencia no existen suficientes elementos materiales probatorios que comprometan su actuar”.

¿Cuál fue ese elemento probatorio que la Fiscalía echa de menos? La respuesta está en el mismo papel: “La falta de colaboración prometida por el señor Andrés Fernando Sepúlveda (hacker) quien se negó a seguir sirviendo como testigo de cargo de la Fiscalía y era el único que podía confirmar la participación y conocimiento del gerente de la campaña”.

En otras palabras, lo que favoreció a David Zuluaga, gerente de la campaña de su padre, así como a Luis Alfonso Hoyos, asesor espiritual absuelto en dos instancias, fue el silencio del hacker que decidió no reiterar lo que ya había dicho y repetido en el proceso contra él. Por determinación de la ley los testimonios trasladados de un caso a otro, no tienen la misma fuerza. El testigo debe presentarse en cada proceso.

En declaraciones a la Fiscalía y a varios medios de comunicación, Andrés Fernando Sepúlveda afirmó que, con órdenes y dinero de la campaña de Óscar Iván Zuluaga, sobornó a miembros de la inteligencia que operaban en un centro de interceptaciones del Ejército llamado sala Andrómeda, para obtener información que sirviera para desprestigiar el proceso de paz con las Farc.

A la recordada revista Semana le dijo en agosto de 2014:

–Cuando Óscar Iván Zuluaga se montó como candidato del Centro Democrático, el discurso era “No al proceso de paz”. ¿Qué debía hacer yo como director de la parte en la que me especializaba en la campaña? Suministrar información a la campaña y que ellos la empezaran a filtrar.

–¿La campaña sabía que esa información venía eventualmente de Andrómeda? –le preguntó el periodista Ricardo Calderón.

–Claro –responde Sepúlveda– para que a mí me dieran la plata. Me tocaba decir que estaba haciendo (…) A Andrómeda se le dio…no voy a especificar en concreto en la suma, pero hicimos varios negocios con ellos y todo era bajo el aval de la campaña. La campaña era la que sabía que estaba obteniendo información. (…) Yo iba con información muy concreta a comprarle a Andrómeda.


En esa misma entrevista, el señor Sepúlveda aseguró que tan pronto llegó a la penitenciaría de La Picota recibió una visita que lo invitó a firmar una declaración retractándose, un modus operandi que recuerda a otros testigos en otros casos, uno de ellos incluso en la misma cárcel:

–Pero sí pasó algo raro. Al día siguiente de llegar a La Picota me visitó la Procuraduría, y hay una denuncia sobre eso (…) Y empiezan a escribir un poco de cosas y …firme. Yo dije: son de los míos, yo lo firmo. Incluso, ni siquiera creo que la letra era de ellos. Yo estoy seguro que esa vaina llegó ahí ya escrita.

–¿Y qué querían que firmara? –pregunta el periodista.

–Querían que dijera que aquí me estaban presionando, que aquí en la Fiscalía me estaban presionando, para declarar en contra de Zuluaga y en contra de Uribe. ¿Qué pienso yo de eso? Era una manera de ellos de blindarse.


Esa, en 2014, no fue la única entrevista en la que descartó que estuviera declarando bajo presión de la Fiscalía. Dos años después El Espectador le preguntó:

–¿Hubo alguna vez presiones de la Fiscalía para que usted declarara?

–Cuando me capturaron, yo me mantuve en la posición de no colaborar y apoyar al Centro Democrático, estaba dispuesto a pagar una pena de 30 años. Lo único que pedí fue apoyo y no lo recibí. Lo único fueron los intentos de asesinato y el consejo de que me volara. Yo fui paciente hasta que ya era inminente que me iban a matar en La Picota. Ahí fue cuando entró la Fiscalía y me sacó de esa cárcel. De la Fiscalía no recibí presiones. ->>Vea más...
 
FUENTE: Artículo de Opinión – Los Danieles
 

LO + Leído...