miércoles, 27 de octubre de 2021

(Colombia) Por lo general (+Opinión)

Por: Daniel Coronell -
El informe se titula “Análisis segmentado de los videos” y parece más orientado a crear sospechas sobre la denunciante que a aclarar los hechos.

Por cuatro años estuvo silenciada la denuncia de una joven teniente contra el más alto oficial de la inteligencia militar en Colombia. El proceso que se ha venido adelantando en cámara lenta y de manera tortuosa, fue archivado temporalmente por una fiscalía local sin que lo supiera la presunta víctima. El archivo fue ordenado pocos días antes de que la Comisión Segunda del Senado estudiara el ascenso a general del denunciado. Los senadores creyeron que el caso estaba archivado definitivamente y por eso aprobaron el ascenso del oficial. Luego, cuando ya tenía el sol en la charretera, lo volvieron a abrir porque jamás hubo una razón legal para archivarlo.

Mario González Lamprea no es un nombre con el que estén familiarizados los colombianos. Sin embargo, como director nacional de Inteligencia del Ejército es uno de los militares más poderosos del país. La Inteligencia conoce vidas privadas, maneja grandes presupuestos y tiende a cubrir todas sus actuaciones bajo el sello de “secreto de seguridad nacional”.

González Lamprea, cuando era coronel, asistió a la graduación de un curso de capacitación de oficiales de Inteligencia. Conseguí una fotografía del día del evento que lo muestra detrás de tres alumnas haciéndole “orejitas de conejo” a una de ellas, justo la que lo denunció por acto sexual violento presuntamente cometido ese mismo día.


Ella se llama Jeimy Muñoz y para esa fecha tenía 25 años. Relató que ese día habló por primera y única vez con González Lamprea quien al final de la ceremonia ofreció –en voz alta– atender a quien tuviera algo para decirle. Ella fue con él hasta su oficina para pedirle que le dieran una asignación más estable, cuando acabó de exponer su caso y estaba despidiéndose, cuenta que él le preguntó por un tatuaje que tenía en su hombro:

“Me preguntó si tenía más tatuajes, acto seguido él se levantó, salió de su escritorio y procedió a cerrar la puerta con seguro. De inmediato yo entré en shock. Él se dirigió donde yo estaba sentada, me tomó fuerte de la mano y de manera abusiva con la otra mano intentó ver a través de mi vestido”.

El relato de la teniente asegura que González Lamprea le bajó la cremallera del vestido y empezó a usar la fuerza: “Me empujó de manera brusca contra una de las paredes de su oficina, besándome a la fuerza e intentando bajarme el resto del vestido, procedió a tocar mis senos y mientras yo lo empujaba para que me dejara salir, me metió la mano dentro del vestido tratando de llegar a mis partes íntimas. Yo logré empujarlo fuerte para dirigirme a la puerta, y procedí a salir de inmediato de esa oficina”.

Jeimy juntó valor para contarles a sus jefes inmediatos y para denunciar ante la justicia al poderoso oficial por acto sexual violento.

Pronto encontró que nadie dentro del Ejército estaba dispuesto a apoyarla. El capitán John Ricardo López, su superior próximo, reconoció: “Ella me pide si es posible tomar una declaración extrajuicio mía y del teniente coronel Solarte sobre lo sucedido, situación a la cual respondo que no por encontrarme en un conflicto de intereses debido a que el señor coronel González Lamprea es superior jerárquico mío”. ->>Vea más...
 
FUENTE: Artículo de Opinión – Los Danieles
 

LO + Leído...