viernes, 28 de abril de 2017

Una antigua enfermedad que afecta sobre todo a los niños podría desaparecer para el año 2030

El paludismo, también conocido como malaria, ha sido un flagelo durante toda la existencia de la humanidad. Los primeros en describir sus síntomas fueron los chinos, que lo lograron ya en el año 2.700 a. C., pero existen opiniones de que las raíces de la enfermedad son incluso anteriores.

A día de hoy la malaria sigue siendo uno de los problemas más urgentes para los médicos de todo el mundo. En el marco del Día del Paludismo, que se celebra cada 25 de abril, la Organización Mundial de la Salud ha publicado un informe sobre sus planes para combatirlo.

¿Es realmente tan grave el problema?

Según la OMS, en el año 2015 la enfermedad se cobró la vida de 429.000 personas en todo el mundo, dos tercios de las cuales eran menores, una cifra que significa que cada dos minutos murió un niño por esta causa, según la entidad. Además, se registraron 212 millones de nuevos casos de incidencia.

A pesar de que los médicos han hecho avances significantes en su tratamiento, la afección sigue amenazando a la salud pública, especialmente en los países africanos, donde hace dos años casi la mitad de la población no tenía acceso a medidas preventivas contra el paludismo.

La OMS destaca los progresos en la lucha contra la malaria. Según los datos del año 2016, el índice de incidencia disminuyó en un 21% entre 2010 y 2015, mientras que la tasa de mortalidad disminuyó en un 29% durante el mismo periodo.

Un ambicioso proyecto para nos que olvidemos de ella

Hace dos años, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó la Estrategia Mundial contra la Malaria 2016-2030, un programa que, según sus autores, ayudaría a disminuir los casos de la incidencia y mortalidad de la enfermedad en al menos un 90%.

La OMS tiene previsto aplicar en tres países africanos un programa experimental de vacunación contra el paludismo ya en el año 2018. Para ello los médicos planean utilizar una sustancia inyectable recién desarrollada conocida como RTS,S. La vacuna ya ha confirmado su eficacia en varias pruebas.

La medida sería un instrumento complementario para proteger a la población contra el paludismo, en adición a las estrategias de prevención y tratamiento ya existentes.
FUENTE: Actualidad RT