lunes, 29 de mayo de 2017

Crucero de lujo por las Islas Baleares del Mediterráneo en una goleta (casi) privada

El mar Mediterráneo, Mare Nostrum que dominaron los romanos, ha sido fuente de inspiración desde tiempos inmemoriales. Su nombre es sinónimo de relax, ocio, diversión y salud. El arte, la gastronomía y el estilo de vida de los pueblos que bañan sus olas llevan el apellido de todo lo bueno que se atribuye a este regalo de Neptuno. Vivirlo, en su máxima expresión, es una experiencia reservada a muy pocos privilegiados que tomarán un barco de Valencia a Formentera –entre otros destinos– para disfrutarlo.
Solo seis parejas acoge esta exclusiva goleta, un tipo de embarcación enraizada en la tradición marítima mediterránea que será su medio de transporte durante siete días. Con la llegada del buen tiempo, cruceros de lujo como este salen cada sábado desde el puerto valenciano con el objetivo de buscar la felicidad en recónditos rincones de las Islas Baleares. Una forma diferente y nada común de surcar el mar y conocer su historia, en la que el propio trayecto es, de por sí, toda una experiencia.

El recorrido dura una semana de viaje a bordo de esta embarcación de estilo turco y diseño clásico ibicenco que recorre calas, playas desiertas e islas salvajes mientras el trato exclusivo de la tripulación convierte en un hogar sus estancias. Hacer noche en pleno Mediterráneo, en puertos naturales como el de cala Porroig –recibe el nombre popular de 'puerto rojo' por el color de la tierra de los acantilados que rodean este rincón– es posible en este crucero. Tan peculiar manera de viajar permite acceder a zonas protegidas como la isla Espalmador, cuyas aguas cristalinas le han valido el título de 'el Caribe europeo'. Formentera, y su famosa playa Illetes –considerada una de las mejores de Europa–, es otro de los destinos.

La goleta en la que viaja sirve de mirador para poder disfrutar de las vistas de la formación rocosa Atlantis, una de las zonas salvajes favoritas de las comunidades 'hippies' que se instalaron en Ibiza en los años 60. Cala D’Hort es otra de las maravillas naturales a las que accede esta embarcación frente a los islotes de Es Vedrá y Es Vedranell. Ambos son origen de leyendas relacionadas con extrañas energías y avistamientos de ovnis. Un remanso de paz en el que se refugiaba para orar Francisco Palau y Quer (1811-1872), fundador de la orden de los Carmelitas Terciarios de España.

La tranquilidad a bordo y el descanso se disfrutan en seis camarotes dobles con baño privado personalizados a través de un cuestionario denominado 'El Buscador de la Felicidad'. Detalles únicos como los colores favoritos de los huéspedes, las flores, la música de ambiente o los gustos culinarios son satisfechos durante toda la travesía. Junto con el capitán, dos marineros, dos camareros y un ayudante personal están las 24 horas al servicio de los privilegiados clientes. A ello se suma un chef que, diariamente, elabora un menú basado en producto fresco procedente de selectos mercados.

Las opciones para diseñar cada una de las jornadas de este viaje entre la costa valenciana y las Baleares son infinitas. A las visitas culturales en tierra –totalmente personalizables– se suma una completa propuesta de deportes náuticos, esnórquel –por ejemplo, en las aguas de Cala Saona– o bautismos de buceo. La goleta cuenta con una moto acuática y una lancha a motor a disposición de los viajeros para realizar pequeñas escapadas. Una de ellas, al final del viaje, permite entrar en uno de los puntos más espectaculares de Formentera: sus cuevas marinas. Un lugar idílico en el que saltar a un pozo y bucear por sus rincones es un sueño cumplido.

El personal se encarga también de preparar rutas gastronómicas para descubrir restaurantes con estrellas Michelin, a la vez que asesoran sobre los mejores chiringuitos costeros. El turismo de compras es otro de los atractivos de los paseos por tierra, siendo el trato de tal nivel de sofisticación que en las boutiques conocerán el nombre de los clientes antes de entrar en ellas.

Durante los meses de octubre a diciembre, la goleta cambia su ruta y pone rumbo a las Islas Canarias con salida desde el puerto de Las Palmas. La exclusividad y el lujo se mantienen igual que en la ruta mediterránea, con las mismas posibilidades de personalización del viaje, las actividades y las rutas gastronómicas. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Con información de Laura Martín - Asesora Experta en Pangea - Aurora Vasco Campos - http://www.elconfidencial.com