viernes, 26 de mayo de 2017

Sorprendentes códigos sagrados y profecías rodean a Donald Trump

Un collar de oro con motivos arabescos fue colocado en el cuello del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por parte del mandatario o rey de Arabia Saudita, Salmán Bin Abdulaziz. Una condecoración que se ha hecho a otros mandatarios, pero esta vez, algunos analistas religiosos aseguran que se trata de una predicción de la Biblia (conjunto de libros religiosos del judaísmo y el cristianismo) que podría llevarnos a una gran guerra de consecuencias impredecibles.
Durante su elección presidencial, Trump se refirió al pueblo musulmán, creyentes del Islam, como “la peor peste de la humanidad” y en su campaña pidió prohibir la entrada de todos los musulmanes a EEUU. No obstante, el primer país que visito en su, valga la redundancia, primera gira al exterior, fue insólitamente Arabia Saudita, país de fe musulmana.

Y, a diferencia de la llegada de otros mandatarios, no hubo protestas. Además, Trump se convirtió en el primer presidente estadounidense en visitar el Muro de los Lamentos, el lugar más sagrado del judaísmo, vestigio del Templo de Jerusalén. Posó su mano en el Muro, oró y, siguiendo la tradición, colocó un trozo de papel entre las piedras. Además, el lujoso “Collar de Abdulaziz al-Saud” que recibió representa nada más y nada menos que la máxima distinción que se brinda en Arabia Saudita a un extranjero. Este gesto ha sido interpretado por expertos bíblicos como el inicio de una escalofriante alianza bélica en contra del pueblo Judío ubicado en Siria, Israel y varios de los países en Medio Oriente.

Para entender un poco de dónde vienen estos temores hay que adentrarse en el origen de las diferencias entre musulmanes y judíos. De acuerdo a las Sagradas Escrituras estas provienen desde uno de los principales personajes bíblicos llamado Abraham que aparece en el libro de Génesis. Los judíos son descendientes de Isaac, hijo de Abraham con su esposa Sara. Mientras que los árabes son descendientes de Ismael, también hijo de Abraham. Habiendo sido Ismael el hijo de una esclava egipcia, habría alguna hostilidad entre los dos hijos. Como resultado de las burlas de Ismael hacia Isaac en la Biblia, Sara habló con Abraham, solicitándole que enviara a Agar y su hijo Ismael lejos de ahí.

La religión del Islam, a la cual pertenece una mayoría de árabes, ha hecho estas diferencias aún más profundas. El Corán (libro sagrado del Islam) contiene algunas instrucciones contradictorias para los musulmanes respecto a los judíos. Por una parte se les instruye a tratarlos como hermanos, y por otra, les ordena atacar a los judíos que rehúsen convertirse al Islam. El Corán también introduce un conflicto en cuanto a quién es el verdadero hijo de la promesa de Abraham. Las Escrituras hebreas dicen que fue Isaac. El Corán dice que fue Ismael. Este debate contribuye a la diferencia actual.

De acuerdo a expertos en temas de escrituras sagradas, la unión entre Trump y el rey de Arabia Saudita representa el primer avance del pueblo árabe en su búsqueda por retomar el control de Siria e Israel, lugar del que fueron expulsados por los Judíos, cumpliéndose la profecía del libro de Ezequiel en su capítulo número 35, donde se cuenta que los pueblos árabes regresarán a Tierra Santa y tomarán venganza del pueblo Judío para retomar el control de su territorio.

En base a ello, los analistas pronostican que esta alianza podrá unir armamentos y recursos para una guerra tan abismal que no habrá país o grupo de países que puedan detenerla.

¿Ungido?

Pero no es la primera vez que Donald Trump es relacionado con las Sagradas Escrituras, el rabino (maestro judio) Matityahu Glazerson predijo la victoria del actual presidente, en noviembre del año pasado, basado en los códigos entre los textos de los libros de Números y Deuteronomio.

Experto en decodificar significados ocultos del antiguo hebreo, Glazerson dijo haber encontrado la palabra “Donald”, que deletreada en letras hebreas, estaba junto a la palabra “nasi”, el hebreo para “presidente”. En la que también se encontraba la abreviatura de “Artzot haBrit”, que es la forma en que se hace referencia a los Estados Unidos en hebreo.

También aseguró que el 8 Marjeshvan 5777, la fecha calendario hebreo que corresponde al 9 de noviembre de 2016, sería elegido Presidente electo de los Estados Unidos. De acuerdo a la tabla que se encuentra en el libro de Isaías.

“Así dice El Señor ha su ungido, a Ciro, cuya mano derecha he sostenido, para someter a las naciones antes que él, y para perder los lomos de reyes; para abrir las puertas delante de él, y para que las puertas no se cierren”. (Isaías 45:1).

El rabino explicó que tanto la palabra hebrea “Mashíaj” (Mesías), que significa ungido, aparece. Y el verso, relacionado con el Rey Persa Ciro, quien ayudó a los judíos a regresar a Israel y reconstruir el Templo, es referido en este versículo como el “ungido de Dios”. Según Glazerson, “cualquiera que ayude a Israel, que se construya a sí mismo, para establecerse adecuadamente en su tierra”, se refiere a una especie de ungido. Y es más, la palabra aparece dos veces. Por lo que sugirió que hay una conexión entre el éxito de Trump y la eventual llegada de Mesías, lo cual contradice la creencia cristiana que aparece en la segunda parte de la Biblia o Nuevo Testamento y en el que se deja claro que Jesús de Nazaret es el Mesías ungido por Dios, el cual en su época fue rechazado y crucificado por los Judíos.

Otro mensaje que se hizo viral entre los investigadores es la relación entre perfil del nuevo presidente de Estados Unidos y la quinta década de la toma del templo y el Muro de los Lamentos de Jerusalén.

De acuerdo a ello, Donald Trump ganó las elecciones y es el primer presidente en juramentarse a los 70 años, 7 meses y 7 días de su vida. También es el primer mandatario en gobernar durante la quinta década (50 años) de la toma del Monte del templo y el Muro de los Lamentos en Jerusalén, así como en celebrar el 70 aniversario de la anexión de Jerusalén como capital de Israel.

5 décadas de la conquista del Monte
7 décadas de la vida de Trump
7 meses desde su último cumpleaños
7 días
———
5777, año hebreo actual.

Trump es también el presidente N° 45 de Estados Unidos, lo que vuelven a relacionarlo con el libro de Isaías 45 donde Dios al Rey Ciro “ungido”.

El rey Ciro de Persia autorizó a reedificar los Muros y las Ciudades en Jerusalén y permite a los israelitas edificar el segundo Templo. Este rey salvó al pueblo de Dios de morir.

Las palabras claves serían: MURO, CIUDAD, TEMPLO.

Los tres pilares de la plataforma política de Trump son:
1. Edificar un MURO
2. Rehabilitar las CIUDADES
3. Restablecer la libertad RELIGIOSA

¿El anticristo?

El judío francés Michel de Nostre-Dame, mejor conocido como Nostradamus, y considerado el clarividente más famoso de todos los tiempos, predijo tres posibles anticristos y algunos de sus estudiosos apuntan a que Donald Trump podría ser el tercero.

En alguno de sus escritos, promulgó lo siguiente sobre el primer anticristo: “Un emperador nacerá cerca de Italia y costará muy caro a su imperio… PAU, NAY, OLORON serán más fuego que sangre”.

Los historiadores han estudiado profundamente sus escritos y según éstos, las palabras PAU, NAY y OLORON pudiesen ser invertidos y formarse NAPOLEON ROI.

Por ende, Napoleón Bonaparte un emperador nacido a 50 km. de Italia, en Francia, es identificado como el primer anticristo predicho por Nostradamus en las escrituras de 1555.

Nostradamus también señaló “De lo más profundo del occidente de Europa… De una familia pobre nacerá un niño que con su lengua seducirá a la multitud”.

En sus escritos, Nostradamus nombró la palabra “HISTER”, que significa EL DANUBIO; el Danubio es un río ubicado en Austria, lugar donde nació en 1889 el considerado mandatario más temente de la historia: Adolfo Hitler, identificado como el segundo anticristo.

Algunos analistas de Nostradamus aseguran que éste predijo, en el siglo 16, la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos y consideran que este acontecimiento anunciará el fin de los tiempos tal como los conocemos.

“El gran aullador sin vergüenza audaz,
Será elegido gobernador del ejército:
La valentía de su contendiente,
El puente roto, ciudad de miedo pasmada”.

Los expertos en las profecías de Nostradamus creen que el “gran aullador” se refiere a la alta capacidad de comunicación de Trump, mientras que el “gobernador del ejército” se refiere a estar a cargo de la fuerza militar más importantes del mundo.

También dice: “La tromba falsa disimulando locura.
Hará Bizancio un cambio de leyes.
Saldrá de Egipto, que quiere que se desate.
Edicto cambiando moneda y valor”.

Bizancio fue una antigua ciudad griega, ahora una zona muy importante para la llegada masiva de inmigrantes y refugiados, además de ser un tema que ha sido utilizado por Trump durante su candidatura. Por lo que algunos estudiosos en la materia creen que las decisiones del presidente electo influirán en la política de inmigración europea. Y para los teóricos de la conspiración, la palabra antigua “la tromba falsa” se refiere directamente a Trump.

“El rubio de nariz ganchuda acometerá.
Por el duelo y echará fuera,
Los exiliados dentro hará volver a poner,
En los lugares marinos acometiendo a los más fuertes”.

Para los estudiosos, “rubio de nariz ganchuda” es una clara referencia a Trump y aseguran eventos importantes después de la elección de Donald Trump, incluyendo la Tercera Guerra Mundial. La predicción sobre la nueva guerra dice que estallará entre dos grandes potencias del mundo y tendrá una duración de 27 años. El momento de gran violencia coincidirá con la aparición de un cometa en nuestros cielos. Seguido de un ataque nuclear y catástrofes naturales.

Para muchos de los seguidores de las profecías de Nostradamus, Donald Trump ya es considerado como el verdadero Anticristo, aunque también anteriormente otros siguiendo las predicciones del vidente francés han considerado este tercer anticristo a Saddam Hussein; Osama Bin Laden, Alberto Fujimori, Barack Obama y Vladimir Putin; Donald Trump.

Visiones cristianas

El último libro de la Biblia, Apocalipsis, que describe el fin del mundo y el juicio de Dios, profetiza la llegada del Anticristo e identifica a la bestia proveniente de Satanás con el número 666.

Un sitio web, ‘The Hypertexts’ señala siniestras conexiones entre Trump y el número 666. Su familia compró la 666 Fifth Avenue. El escudo de Trump es un Mar a Lago que contiene tres seis. Su compañía está construyendo una torre de $666 millones en One Journal Square.

El apellido Trump también se ha considerado una versión anglicizada del nombre alemán Drumpf. Que en la gematria judía obtiene la cifra de 666 según los valores numéricos asociados con la palabra Don Drumpf.

No obstante, el líder cristiano Lance Wallnau aseguró en una reunión de cientos de creyentes que Dios había ungido a Trump para ser un “Cirio Moderno”, también basado en el libro de Isaías. Y aseguró que, como su antiguo homólogo persa, daría comienzo a un despertar que conducirá a la transformación de los Estados Unidos.

Contrario a ello, el experto en Biblia, orador internacional y autor de más de 30 libros, Steve Wohlberga ha señalado, basándose en el libro de Apocalípsis que Donald Trump es la bestia anunciada, haciendo referencia a que la profecía indica que esta sube al poder sin coronas, por lo que no es una monarquía, influye en la economía global, es tirana e impone su marca sobre los ciudadanos de la tierra. Wohlberga asegura que ninguna otra nación en la tierra hoy encaja en las especificaciones de la profecía del fin del mundo como los Estados Unidos de América.

Aunque hay diversas consideraciones de parte de líderes creyentes cristianos sobre el presidente de Estados Unidos, la mayoría de los seguidores de Jesús de Nazareth, el Mesías, concuerdan en que, en la Biblia, Dios manda a orar por los gobernantes, y que en el caso de Trump no debe satanizarse, pero tampoco divinizarse. Solo aguardar en oración por las decisiones de Dios.

¿Y la creencia de Trump?

“Nadie lee la Biblia más que yo”, ha declarado el presidente de Estados Unidos, quien cuando asumió su cargo lo hizo con dos Biblias: una que le regaló su madre al graduarse en la primaria y otra tradicional, con la que fue juramentado el décimo sexto presidente estadounidense, Abraham Lincoln.

Su padre fue el encargado de formarlo como hombre de negocios y su madre se de guiarlo en el ámbito espiritual. “Soy cristiano protestante, soy presbiteriano. He tenido una buena relación con el cristianismo. Creo que la religión es algo maravilloso. Creo que la mía es una maravillosa religión”, declaró en 2011 al ser entrevistado por un canal cristiano. Y agregó: “Creo que la gente se sorprende cuando se enteran que soy cristiano. Me ven rodeado de tanta riqueza, que a veces no asocian eso con ser religioso”.

Dos tercios de los estadounidenses dicen que es importante que el presidente de Estados Unidos tenga fuertes convicciones religiosas, según un informe del Pew Research Center. Sin embargo, algunos de los comentarios de Trump sobre Dios y la Biblia han cosechado fuertes críticas.

El actual Presidente de Estados Unidos dijo en una oportunidad que no pide perdón y que no “trae a Dios al caso” cuando comete errores. Trató de poner dinero en la placa de la comunión y se refirió al sacramento como “mi poco de vino” y “mi pequeña galleta”. Pronunció mal el nombre de un libro de la Biblia y cuando se le preguntó sobre su versículo en una oportunidad citó el antiguo sistema de venganza del Antiguo Testamento “ojo por ojo”, que específicamente fue condenado por Cristo (“Voltea la otra mejilla”, dijo Jesús).

Los críticos señalan que Donald Trump habla de forma vaga y sin coherencia sobre Dios y la Biblia por lo que no está familiarizado con ella. El mismo Papa Francisco dijo que cualquiera que hable de construir muros en vez de puentes “no es cristiano”. ¿Creyente o no creyente? ¿Ungido o Anticrito? ¿Ángel o Demonio? No hay conceso ni entre los más estudiosos, pero no cabe duda de que a la figura de Donald Trump la rodea un enigma de intrigantes códigos sagrados.

FUENTE: Maidolis Ramones Servet - Agencias - http://noticiaaldia.com