lunes, 26 de junio de 2017

(España) Violencia y amenazas a antiindependentistas en el campus de la Autónoma de Barcelona

El campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) está que arde, y no es precisamente por las altas temperaturas: un colectivo de independentistas quiere que las autoridades de la institución veten el acceso al propio campus de otro colectivo que es justamente antiindependentista. Desde hace un año, las amenazas, las agresiones y los conflictos son permanentes.
En la mesa del rectorado se amontonan hasta siete quejas formales de los jóvenes de Sociedad Civil Catalana (SCC), que denuncian actitudes antidemocráticas y violentas de una autodenominada Plataforma Antifascista. El acoso va más allá: paredes del campus piden que los antiindependentistas sean expulsados e incluso despachos de profesores que no se alinean con el 'procés' han sido pintados. El ambiente comienza a ser irrespirable.

El campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) está que arde, y no es precisamente por las altas temperaturas: un colectivo de independentistas quiere que las autoridades de la institución veten el acceso al propio campus de otro colectivo que es justamente antiindependentista. Desde hace un año, las amenazas, las agresiones y los conflictos son permanentes.

En la mesa del rectorado se amontonan hasta siete quejas formales de los jóvenes de Sociedad Civil Catalana (SCC), que denuncian actitudes antidemocráticas y violentas de una autodenominada Plataforma Antifascista. El acoso va más allá: paredes del campus piden que los antiindependentistas sean expulsados e incluso despachos de profesores que no se alinean con el 'procés' han sido pintados. El ambiente comienza a ser irrespirable.

Tres días más tarde, SCC convocó un acto de desagravio en el propio campus. Y, paralelamente, el Sindicato de Estudiantes de los Països Catalans (SEPC) convocó una concentración contra sus rivales, donde uno de los eslóganes más coreados fue el de ‘fuera fascistas de la universidad’. El acto acabó con escaramuzas en las que resultaron heridos un agente de seguridad de la UAB y un mosso.

Como consecuencia de este encontronazo, se creó en el campus la Plataforma Antifascista, que desde entonces fue la abanderada de las acciones contra los jóvenes antiindependentistas. “Nacemos para mostrar la verdadera cara de la moneda que colectivos como SCC, entre otros, intentan esconder apelando a la ‘democracia'”, rezaba uno de sus primeros tuits. Lo malo es que, a pesar de su nombre, solo monopoliza el derecho a existir.

En diciembre pasado, tuvieron lugar los enfrentamientos más graves: SCC había organizado una sesión de cine-fórum en torno al documental ‘Disidentes. El precio de la discrepancia en la Cataluña nacionalista’. Y el 12 de ese mes, pusieron una carpa en el campus para publicitar el acto. La presión de los independentistas obligó a celebrar la exposición en un lugar no previsto (el que había sido reservado fue ocupado por los radicales independentistas). Ese día, algunos integrantes del Colectivo Barcelona con la Selección fueron acorralados en el campus por militantes de la Plataforma Antifascista, insultados y agredidos.

El 14 de marzo, hace tres meses, la situación volvió a tensarse: los jóvenes de SCC pusieron una carpa para repartir folletos animando a asistir a la manifestación del 19 de marzo bajo el lema 'Aturem el cop separatista' (‘Paremos el golpe separatista’) y los independentistas asaltaron la carpa tras quemar una bandera española. ‘Sin piernas, sin brazos, nazis a pedazos’ fue la consigna más coreada.

El ‘pecado’ de este colectivo, afirma Lago, es llegar al campus “publicitando" sus "objetivos": "Ellos vieron peligrar su monopolio. Ahí comienzan a articular acciones”, añade. Los jóvenes de SCC (la organización antiindependentista más potente que existe en Cataluña) pasaron a ser el blanco de las acciones de los independentistas.

La Plataforma Antifascista, por su parte, asegura que la presencia de Joves de SCC comportó “la manifestación neonazi y ultra en nuestra universidad en dos ocasiones, hecho sin precedentes e intolerable. Como consecuencia de sus acciones, también entraron los antidisturbios de los Mossos d’Esquadra en la universidad en tres casos, creando así un clima de tensión innecesario en el campus universitario”.

Josep Lago, por su parte, niega que su colectivo hubiese llamado a neonazis: “El 22 de abril, cuando hicimos un acto público en protesta porque tres días antes nos habían agredido, aparecieron algunos jóvenes de estética skin. Pero nosotros no les llamamos. Simplemente, fue un acto publicitado y alguien les debió de avisar. ¿Quién? Nosotros no ¿A quién beneficia que acudiesen allí? Que lo diga el SEPC. Si estaban allí, es porque alguien les avisó y nosotros no fuimos. Lo único que podemos decir es que detestamos la ideología y la forma de pensar de los neonazis”, señala a El Confidencial.
La violencia trasciende a profesores

Pero lo cierto es que las carpas de los jóvenes de SCC han sido sistemáticamente arrasadas en el último año por grupos violentos y ahora la violencia se ha extendido al día a día. “Han ido incrementando las presiones. Cuando nos encuentran por el campus, nos insultan. Nos llaman fascistas y pijos de mierda. Nos dan codazos al cruzarnos y a veces sueltan algún escupitajo. Y, paralelamente, hay una espiral de silencio para que la gente no denuncie”, subraya Lago. La intransigencia y la violencia ya trascienden incluso el ámbito estudiantil y en la puerta del despacho de Rafael Arenas, profesor en la UAB, fue colocada una pegatina con el logo 'FCK SCC' (‘Jódete, SCC’). Arenas había sido el presidente de SCC hasta el año pasado.

Los antiindependentistas se han reunido en varias ocasiones con la rectora, Margarita Arboix. “Nos da la sensación de que escurre el bulto y no sabe cómo atajar el problema. La impresión que sacamos después de varias reuniones es que quiere que nos cansemos y que dejemos las actividades. La última petición que le hicimos es para que borren las pintadas con insultos contra nosotros, porque nos perjudican mucho, pero nos dijo que el campus solo se pinta dos veces al año. Ha sido una decisión del equipo de gobierno, porque no hay dinero y no pueden hacer frente a los costes”. Arboix también dijo que la cúpula de la UAB trabaja para solucionar el conflicto. “Pero no hay conflicto. Lo que hay es una violencia unilateral por parte de personas radicales”.

Virginia Luzón, vicerrectora de Comunicación señala a El Confidencial que el equipo de gobierno propuso a los dos colectivos enfrentados su mediación, “pero fue rechazada por ambas partes. Nosotros seguimos abiertos a esa mediación porque es la única vía para solucionar el conflicto”. Luzón asegura que los dos grupos “tienen ideas muy diferentes y las defienden con vehemencia, aunque eso no es óbice para respetar democráticamente las ideas del otro. Lo que queremos dejar claro es que el campus ha de garantizar los principios de libertad y democracia. Y, como equipo de gobierno, consideramos que se ha de resolver el tema dentro de la propia UAB y de que hay líneas rojas que no se han de pasar, como son las agresiones y la violencia”.

La vicerrectora admite que ha habido “momentos muy tensos” y que “cuando hemos visto situaciones discriminadoras, hemos emitido comunicados manifestando nuestro rechazo más absoluto a determinadas acciones”. El primero de esos comunicados, añade, fue el pasado 13 de diciembre.





FUENTE: Con información de Antonio Fernández - http://www.elconfidencial.com