miércoles, 19 de julio de 2017

'Traición' en la OTAN: Turquía se venga de EEUU revelando sus bases secretas en Siria

Que Turquía está enfadada con Estados Unidos no es ningún secreto para quien siga las noticias de ese país. La reticencia estadounidense a extraditar al clérigo Fethullah Gülen -a quien Ankara acusa de haber orquestado el fallido golpe de estado de hace un año, o la orden de detención cursada por el jefe de policía de Washington contra los guardaespaldas de Recep Tayyip Erdogan que apalearon a varios manifestantes el pasado mayo durante la visita oficial del presidente turco a la ciudad, son algunos de los elementos que han contribuido a caldear los ánimos entre ambos países, nominalmente estrechos aliados: Turquía no solo es miembro de la OTAN, sino que su ejército es el segundo más poderoso de la organización militar.

Pero lo que más ha indignado a las autoridades turcas es el apoyo abierto dado por EEUU a las milicias kurdas que combaten al Estado Islámico en el norte de Siria, que Turquía considera terroristas. Un apoyo que se remonta a 2014, pero que se ha incrementado exponencialmente durante los primeros meses de la presidencia de Trump. La Administración Obama intentó capear la situación asegurando que el Partido de la Unión Democrática (PYD) kurdo y su brazo armado, las Unidades de Protección Popular (YPG) eran una organización diferente al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que sí es calificado oficialmente de terrorista por Washington. Para Ankara, esta diferenciación es risible.

Ahora, Turquía ha optado por una sutil forma de venganza: esta semana, la agencia semioficial Anadolu ha publicado un detallado informe, en turco e inglés, que revela la localización de las bases militares que EEUU ha establecido en Siria. Aunque algunas de dichas bases ya habían sido hechas públicas por varios medios de prensa (entre ellos El Confidencial, que ya habló de la presencia de un aeródromo en la región de Hasaka), otras seguían siendo un secreto militar.

“EEUU ha incrementado el número de puestos militares en los territorios controlados por los terroristas del PKK/PYD a diez”, afirma Anadolu. “Washington había establecido dos bases aéreas, en el distrito de Rmeilan, en el nordeste de la provincia de Hasaka, en octubre de 2015, y en la localidad de Harab Isk en el sur de Kobane en marzo de 2016. Mientras la base aérea de Rmeilan es lo suficientemente grande como para que los aviones de carga puedan aterrizar, la de Harab Isk solo se utiliza para helicópteros militares”, explica.

“Estos puestos militares 'de campo' están normalmente ocultos por razones de seguridad, haciendo más difícil su detección”, asegura Anadolu. “Aparte, EEUU utiliza también como puntos operativos otros lugares difíciles de detectar, como áreas residenciales, campamentos del PKK/PYD o fábricas fácilmente modificadas. EEUU mantiene oculta la construcción de puntos operativos declarando algunas áreas como 'prohibidas'”, insiste.

El artículo detalla el número de bases en cada área, y las tropas desplegadas en ella: 100 miembros de las fuerzas especiales en Tal Baydar, 150 en Ash Shaddadi y una cifra indeterminada en Tal Tamir, todos ellos en la provincia de Hasaka; 200 soldados estadounidenses y 75 franceses en Ayn Issah, en Raqqa; combatientes galos y norteamericanos también tienen presencia en la colina de Mistanur; existen dos puestos operativos en el área de Manbij… “Hay oficiales de contacto para los ataques aéreos y los bombardeos de artillería, consultores militares, oficiales de enfrenamiento, oficiales de planificación operativa y unidades militares para participar en conflictos activos en ocho puntos militares. El equipamiento incluye baterías de artillería de alta maniobrabilidad, lanzacohetes multicañón, diversos equipos móviles para inteligencia y vehículos armados como el 'Stryker' para patrullas generales y seguridad”, señala también.

"Pone en peligro a la Coalición"

Como era de esperar, la publicación ha generado un malestar importante en el Pentágono. El medio estadounidense The Daily Beast, uno de los primeros en hacerse eco de la publicación en Anadolu, se puso en contacto con los portavoces de la Operación Inherent Resolve -que conforma la coalición internacional contra el Estado Islámico-, quienes le pidieron que no hiciese mención a ello. “La discusión de números específicos de tropas y localizaciones proporcionaría información táctica sensible al enemigo, lo que podría poner en peligro a la Coalición y a sus fuerzas aliadas. Publicar este tipo de información sería profesionalmente irresponsable y pedimos que se abstenga de diseminar cualquier información que ponga en riesgo vidas de la Coalición”, escribió el coronel Joe Scrocca, director de asuntos públicos de ésta. The Daily Beast asegura que la precisión del mapa ha sido confirmada por altos funcionarios de seguridad turcos.

Turquía lleva años molesta porque, en su estrategia contra el Estado Islámico, EEUU haya optado por armar a las milicias kurdas, que han demostrado ser la fuerza bélica más efectiva en la lucha contra los yihadistas. Sin embargo, Washington se ha visto obligado a realizar numerosas piruetas retóricas para justificar este apoyo. “Bajo la ley estadounidense, el PYD es legalmente un grupo diferente del PKK”, declaró la portavoz de Obama, Marie Harf, en octubre de 2014. El Pentágono fue aún más allá, obligando a los milicianos kurdos a luchar junto a combatientes árabes proestadounidenses, renombrando el grupo como Fuerzas Democráticas de Siria (SDF). La idea, además, es que estos grupos ayudasen en la reconquista de Raqqa, una región mayoritariamente árabe, para que la población no percibiese a los kurdos como una fuerza ocupante.

Pero esto llevó a Turquía a intervenir en el norte de Siria en el marco de la llamada Operación Escudo del Éufrates, para tratar de impedir que los kurdos uniesen todas las zonas bajo su control en un único territorio. La situación ha cambiado de tal manera que Ankara parece haber abandonado su viejo objetivo de derrocar a Bashar Al Assad, y su prioridad es ahora prevenir la expansión kurda con apoyo estadounidense.

Esta semana, el Consejo Nacional de Seguridad turco ha afirmado que armas de EEUU han acabado en manos del PKK, que ataca al ejército en la propia Turquía. “En las operaciones de seguridad contra militantes del PKK, armamento estadounidense ha sido incautado”, dijo el pasado lunes en un comunicado. “Reconocidos por EEUU como un aliado en la lucha contra el Daesh, los militantes del PKK/PYD campan bajo el nombre de Fuerzas Democráticas de Siria por el país devastado por la guerra. A pesar de que a estos militantes de les proporcionaron uniformes de las SDF, algunos llevan uniformes con emblemas de Abdullah Öcalan, el encarcelado líder de la organización terrorista PKK en Turquía”, afirma el informe de Anadolu.

En este triángulo, la tensión es tal que el pasado marzo EEUU aumentó enormemente su presencia militar sobre el terreno en Siria -introduciendo blindados, artillería pesada y varios regimientos de Rangers- en un intento de prevenir una escalada de enfrentamientos entre sus dos aliados, Turquía y las SDF. Lo logró durante un tiempo, pero en estos últimos días las fuerzas armadas turcas y algunos grupos árabes financiados y entrenados por Ankara están atacando duramente a las SDF en Afrin y la provincia de Alepo. Pero el contraataque kurdo está provocando numerosas bajas entre las tropas turcas. Le guste o no, Turquía es ahora parte combatiente en la guerra de Siria. Y la publicación de este mapa es parte de esa guerra.

FUENTE: Daniel Iriarte - http://www.elconfidencial.com