domingo, 13 de agosto de 2017

Notificación roja: cuando la Interpol se vuelve una herramienta de los dictadores

El 18 de junio de 2013, Bahar Kimyongür se encontraba visitando la Mezquita de Córdoba con su familia cuando se vio rodeado por una unidad antiterrorista de la policía española. Los agentes prefirieron no correr ningún riesgo y le trataron “como si llevase una bomba adosada al cuerpo”, en palabras de una persona familiarizada con el expediente. El 'Diario de Córdoba' publicó una breve información sobre la detención bajo el titular “Detienen en Córdoba a un terrorista turco buscado por la Interpol”. Nacido en Bélgica en una familia originaria de Hatay, la región de población árabe del sur de Turquía, era un conocido periodista y opositor a la guerra de Siria, y no era la primera vez que tenía problemas con las autoridades. El motivo: una ‘notificación roja’ de Interpol, una petición de localización a las autoridades de todos los países miembros, emitida por el Gobierno turco.

Pero Kimyongür no era un terrorista. A pesar de lo que decía la notificación (y el artículo del 'Diario de Córdoba', que se basaba en la información suministrada por la policía), había sido ya juzgado y absuelto en Bélgica de los cargos de los que le acusaba Turquía, la pertenencia al Frente-Partido Revolucionario de Liberación Popular (DHKP-C), una organización armada muy activa en el país considerada terrorista tanto por Ankara como por la Unión Europea. Como activista de izquierdas crítico con el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan en el epicentro de la UE, Kimyongür era una figura incómoda para las autoridades turcas, que recurrieron a una de sus tácticas habituales: la acusación de “terrorismo”.(PULSE AQUÍ PARA VER COMPLETO)

FUENTE: Con información de DANIEL IRIARTE - https://www.elconfidencial.com